Un ataque con bombas de humo y arma blanca ocurrido este viernes en el centro de Taipéi dejó un saldo de cuatro personas fallecidas, incluido el presunto autor de los hechos, y al menos once heridos, dos de ellos en estado crítico.
Según informaron las autoridades taiwanesas, el atacante, un hombre de 27 años, lanzó varios artefactos de humo en la Estación Central de Taipéi, lo que provocó pánico entre los usuarios y obligó a interrumpir temporalmente el servicio ferroviario. Posteriormente, se desplazó hacia una zona comercial cercana, donde apuñaló a varias personas tanto en la vía pública como dentro de unos grandes almacenes.
Entre las víctimas mortales figura un hombre de unos 50 años que sufrió un paro cardíaco tras la inhalación de humo, así como dos hombres de entre 30 y 40 años que fallecieron por heridas de arma blanca y complicaciones médicas posteriores. El agresor murió tras lanzarse desde un edificio mientras era perseguido por la policía.
Las autoridades indicaron que 15 personas fueron trasladadas a centros hospitalarios, de las cuales cuatro murieron y otras dos permanecen en cuidados intensivos. Videos verificados muestran al atacante vestido de negro, con un cuchillo de grandes dimensiones y presunto material incendiario.
El alcalde de Taipéi, Chiang Wan-an, confirmó que el sospechoso tenía una orden de arresto vigente por evadir el servicio militar obligatorio. Además, las investigaciones preliminares señalan que antes del ataque habría incendiado varios vehículos y su propio apartamento.
Tras el suceso, el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, aseguró que se reforzarán las medidas de seguridad en espacios públicos y que se realizará una investigación exhaustiva para esclarecer las motivaciones del ataque. El primer ministro también ordenó aumentar la vigilancia en estaciones de transporte y zonas de alta afluencia.











Este ataque genera miedo y preocupación en la población
También se valora el trabajo de los equipos de emergencia atendiendo a los heridos
Cuatro muertos es una tragedia que enluta a muchas familias