El presidente de Colombia, Gustavo Petro, informó que al menos 58 militares y policías han muerto y cerca de 300 han resultado heridos en lo que va de año como consecuencia de ataques con drones cargados de explosivos, utilizados por grupos armados ilegales y estructuras del narcotráfico.
Durante un acto de ascenso de generales en Bogotá, en el que presentó la nueva cúpula de las Fuerzas Militares, Petro advirtió que el país ha perdido la ventaja aérea que históricamente mantenían las fuerzas del orden frente a los grupos armados. Según afirmó, estas organizaciones ahora cuentan con una capacidad tecnológica que les permite ejecutar ataques desde el aire con relativa facilidad.
De acuerdo con cifras del Ejército colombiano, desde abril de 2024 —cuando se registró el primer ataque de este tipo en el departamento del Cauca— hasta el 18 de diciembre, se han contabilizado al menos 393 atentados con drones en distintas regiones del país.
Ante el incremento de estos ataques, el Gobierno anunció que priorizará la adquisición de drones y sistemas antidrones para fortalecer la seguridad nacional. Petro indicó que se ordenó la compra inmediata de estos equipos, con una inversión estimada en un billón de pesos, recursos que, aseguró, ya están en gran parte garantizados.
El mandatario también cuestionó a los altos mandos militares por fallas en la seguridad de algunas instalaciones, citando el ataque reciente contra una base militar en Aguachica, Cesar, que dejó siete soldados muertos y más de 30 heridos, así como la toma de la localidad de Buenos Aires, en el Cauca, donde varios policías resultaron heridos y se registraron daños materiales.













