Lo que tradicionalmente era un espacio sagrado para miles de fieles en Haití, se convirtió este año en un escenario de dominio criminal. La peregrinación anual a Saut-d’Eau, en honor a la Virgen del Monte Carmelo, fue interrumpida por la presencia de Jimmy Chérisier, alias Barbecue, y otros dos poderosos líderes de bandas armadas.
La comuna, bajo el control de la pandilla Viv ansanm, no pudo acoger a los miles de católicos y practicantes del vudú que cada 16 de julio se reúnen para bañarse en la cascada y rendir tributo. En su lugar, las cámaras captaron a Barbecue repartiendo billetes a personas vulnerables, en una aparente estrategia para ganarse el favor popular. “Ahora estamos al pie de nuestra madre”, declaró el líder criminal, quien se mostró sonriente en su “regreso” a la zona tras más de una década.
Junto a él estaban Jeff Larose (Jeff gwo lwa) y Joseph Wilson (Lanmò san jou), este último conocido por liderar la temida banda 400 Mawozo. La escena fue descrita por observadores como una humillación pública a las instituciones del país, en medio de una profunda crisis de seguridad.
El dominio de las bandas en esta zona ha dejado a los creyentes sin posibilidad de cumplir con su rito espiritual, dejando al descubierto no solo el poder de los grupos armados, sino la incapacidad del Estado haitiano de recuperar el control territorial.













los bandidos tienen más poder que el mismo Estado
Barbecue ta repartiendo cuarto como si fuera presidente
eso da pena ya ni rezar se puede tranquilo en Haití