El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, enfrentará a partir del martes un juicio decisivo por intento de golpe de Estado, en un proceso que marcará la historia política del país. El caso, seguido de cerca a nivel internacional, cuenta con un matiz particular: el respaldo público del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha mostrado su apoyo al líder ultraderechista.
Entre el 2 y el 12 de septiembre, el Supremo Tribunal Federal celebrará audiencias en las que cinco jueces, incluido el magistrado Alexandre de Moraes, deliberarán sobre la responsabilidad de Bolsonaro y siete de sus excolaboradores en un plan que, según la fiscalía, buscaba desconocer la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en 2022 y mantener a Bolsonaro en el poder.
La acusación sostiene que dicho plan contemplaba incluso el asesinato de Lula antes de su investidura y del propio juez Moraes, con conocimiento y consentimiento del entonces mandatario. De ser hallado culpable, Bolsonaro, de 70 años, podría enfrentar hasta 40 años de prisión.
El exmandatario niega las acusaciones, asegura ser víctima de una persecución política y mantiene la narrativa de fraude electoral sin pruebas. Actualmente cumple arresto domiciliario en Brasilia, con tobillera electrónica, y seguirá el juicio desde su residencia.
El caso llega en un momento de alta tensión política y social, con un Brasil dividido, la comunidad internacional atenta al desenlace y el propio Bolsonaro debilitado por problemas de salud que arrastra desde la puñalada que sufrió en 2018.













ese juicio va a ser histórico todo el mundo va a estar mirando
Bolsonaro siempre buscando la forma de salirse con la suya
eso está caliente porque si lo condenan se arma un lío grande en Brasil