Haití enfrenta un nuevo brote de cólera que ya ha cobrado 17 vidas desde septiembre, con un aumento preocupante de casos en municipios del departamento del Oeste, como Pétion-Ville, mientras las lluvias y el colapso sanitario agravan el panorama.
El Ministerio de Salud Pública confirmó más de 270 casos sospechosos y 42 confirmados, en medio de un contexto de extrema vulnerabilidad, donde más de 1,4 millones de personas han sido desplazadas por la violencia de las bandas armadas.
La Organización Panamericana de la Salud advirtió que el brote podría expandirse “de manera significativa” debido a la falta de servicios básicos y al uso de aguas contaminadas en zonas sin saneamiento.
Autoridades y organismos internacionales trabajan para habilitar centros de tratamiento en las zonas afectadas, mientras el país revive el temor de 2010, cuando el cólera causó más de 10.000 muertes.












