El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió este domingo la reciente aprobación de la reelección presidencial indefinida, negando que represente el fin de la democracia. Según el mandatario, las críticas provienen de que la medida fue adoptada por un país “pequeño y pobre”, y no por la naturaleza de la reforma en sí.
El Congreso salvadoreño, dominado por el oficialismo, aprobó la semana pasada una reforma constitucional que no solo permite la reelección indefinida, sino que amplía el mandato presidencial de cinco a seis años y elimina la segunda vuelta electoral.
En respuesta a los cuestionamientos de organismos internacionales de derechos humanos, Bukele afirmó en la red social X que en “el 90% de los países desarrollados” se permite la reelección indefinida de sus jefes de gobierno sin generar controversias. A su juicio, la diferencia está en que “un país pobre se atreva a actuar como un país soberano” y no en el tipo de sistema político.
Organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y WOLA han calificado la reforma como un “golpe mortal” a la democracia y una manipulación constitucional para favorecer las ambiciones de poder de Bukele.
Mientras tanto, el mandatario sigue gozando de alta popularidad por su política de seguridad contra las pandillas, pese a las críticas por las restricciones a las libertades y detenciones masivas bajo el régimen de excepción.











si el pueblo lo quiere que se quede eso es lo que importa
eso no es democracia eso es disfraz de dictadura
ese Bukele sí sabe cómo asegurar su silla pa’ siempre