Brenda Agüero, una enfermera argentina de 30 años, fue condenada a cadena perpetua por el asesinato de cinco bebés recién nacidos y el intento de homicidio de otros ocho, en hechos ocurridos entre marzo y junio de 2022 en un hospital de Córdoba.
El juicio, que duró seis meses y fue llevado por un jurado popular, concluyó con la máxima pena para la acusada, hallada culpable de administrar intencionalmente inyecciones letales con potasio o insulina.
Las autopsias confirmaron que al menos dos de los bebés murieron por exceso de potasio. Ocho recién nacidos lograron sobrevivir, aunque uno de ellos presenta secuelas neurológicas permanentes.
Agüero, quien había ingresado al hospital en 2020 tras graduarse con buenas calificaciones, permanecía en prisión preventiva desde que se abrió el caso y ahora cumplirá su condena en la cárcel de Bouwer.
Además de Agüero, diez exfuncionarios del Ministerio de Salud provincial fueron juzgados por encubrimiento y omisión de funciones.
Cinco de ellos fueron sentenciados a penas de entre cuatro y cinco años, aunque seguirán en libertad hasta que las sentencias queden firmes. El caso ha generado conmoción en Argentina, recordando otros episodios similares como el de la enfermera británica Lucy Letby.











eso da miedo pensar que tú lleva un hijo sano al hospital y salga muerto por una enfermera
por fin una justicia que actúa con firmeza esa mujer tenía que pagar por eso
esa tipa lo que tiene es un demonio por dentro no hay forma de justificar eso