CARACAS.– El Gobierno de Venezuela calificó este martes como un acto de “desesperación” las recientes acusaciones y medidas de Washington, que –según Caracas– buscan “difamar y amenazar” al país suramericano y a sus autoridades.
En un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, Venezuela rechazó que Estados Unidos acuse a la nación de narcotráfico, señalando que tales afirmaciones “revelan la falta de credibilidad y el fracaso de sus políticas en la región”. El texto resalta los “logros” alcanzados desde la expulsión de la DEA en 2005, como capturas de cabecillas, desmantelamiento de redes criminales y control en fronteras y costas.
Asimismo, Caracas advirtió que las “amenazas no solo afectan a Venezuela, sino que ponen en riesgo la paz y estabilidad de toda la región, incluyendo la Zona de Paz declarada por la CELAC”.
El documento sostiene que “cada declaración agresiva confirma la incapacidad del imperialismo para doblegar a un pueblo libre y soberano” y asegura que Venezuela seguirá siendo “un faro de dignidad, resistencia y seguridad para América Latina”.
La disputa ocurre en medio de un repunte de las presiones estadounidenses. A principios de agosto, EE.UU. aumentó a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a la captura del presidente Nicolás Maduro, a quien acusa –sin pruebas, según Caracas– de liderar una red de narcotráfico.
Pocos días después, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció el despliegue de fuerzas marítimas y aéreas en el sur del mar Caribe, además de la llegada de tres buques de guerra equipados con misiles Aegis, con el objetivo de reforzar operaciones antidrogas en la región.
Ante estos movimientos, Nicolás Maduro advirtió que no permitirá incursiones no autorizadas en territorio venezolano:
“Nuestros mares, cielos y tierras los defendemos nosotros. Ningún imperio tocará suelo sagrado de Venezuela ni de Suramérica”, dijo en cadena nacional.
Como medida de defensa, el mandatario ordenó el despliegue de 4,5 millones de milicianos armados en todo el territorio, dentro de lo que calificó como un “plan especial de aseguramiento territorial”.
Maduro desestimó las acciones de Washington como “estrambóticas y extravagantes”, pero afirmó que Venezuela se mantendrá alerta y preparada frente a cualquier intento de intervención.











Esa relación es como un pleito de pareja tóxica acusaciones de un lado negaciones del otro y el pueblo en el medio pagando las consecuencias económicas y sociales
Cada vez que Estados Unidos apunta a Venezuela con narcotráfico el gobierno responde con indignación y discursos pero nunca muestran pruebas claras que limpien la imagen
Venezuela dice que todo es desesperación de Washington, y ellos creen que tienen la razón
El rechazo de Caracas suena más a estrategia política que a defensa real porque en la calle todo el mundo sabe que la región está llena de rutas de droga que nadie controla
Lo de EE. UU. con la recompensa y los barcos parece que está subiendo la tensión
Maduro no se quiere dejar, y ahí está echando pecho otra vez
Caracas rechazando acusaciones de narcotráfico de Estados Unidos es el mismo libreto de siempre ellos dicen que no y los gringos dicen que sí y al final el lío sigue igualito