República Dominicana.- El juicio del Caso Calamar experimentó un giro importante el pasado viernes, cuando varios querellantes decidieron retirar acusaciones clave contra los exfuncionarios Ángel Lockward y Donald Guerrero. Durante la audiencia, Lockward negó cualquier vínculo con figuras políticas señaladas en la querella, asegurando que únicamente aportó a la campaña de Luis Abinader, y desmontó punto por punto los argumentos de la acusación.
El abogado querellante Pablo Castillo, tras escuchar la defensa, desistió formalmente de la querella contra Lockward y Guerrero. Otros representantes de los propietarios de terrenos en la zona del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) coincidieron en que los pagos realizados por el Estado se ajustaron a la ley y no existió desfalco, señalando que cualquier irregularidad habría sido atribuible a Fernando Crisóstomo, beneficiario de un criterio de oportunidad.
Abogados de familias como los Sánchez, Mañón, Ventura y Victoria, entre otros, confirmaron su decisión de retirar formalmente las querellas tras constatar que Hacienda cumplió con los pagos y que no hubo complicidad de los exfuncionarios. También se validaron desistimientos presentados desde diciembre por familiares de la familia Reyes.
El tribunal continuará el próximo jueves con la exposición de otros abogados, incluyendo a Braulio Castillo, representante de la familia Mota, y se espera revisar casos vinculados al Parque del Este, aunque varias propiedades carecen de títulos oficiales o contratos con el Estado.
La divergencia entre los querellantes que afirman que no hubo desfalco y el Ministerio Público, que mantiene acusaciones de fraude y se opone a pagos adicionales, genera un conflicto legal que la jueza Altagracia Ramírez deberá resolver próximamente, en consonancia con el artículo 302 del Código Procesal Penal.












Lockward se defendió con to’, hasta habló de campaña
Eso se está cayendo pedazo a pedazo, parece novela
Ajá, y ahora dicen que no hay caso contra Lockward ni Guerrero.