República Dominicana.– El caso SeNaSa llegó nuevamente al tribunal y —como ya parece costumbre— salió con la misma respuesta institucional que tantos expedientes de corrupción reciben en este país: “continuamos el jueves”. Un fraude de 15 mil millones de pesos, diez imputados, un escándalo nacional… y aun así la justicia camina como si tuviera piedras en los bolsillos.
El juez decidió dar “más tiempo” para que los abogados preparen la defensa, como si no estuviéramos ante uno de los casos más sonados del año y como si las pruebas no estuvieran, literalmente, encima de la mesa.
Mientras tanto, el país está cansado de ver cómo los procesos grandes se manejan con guantes de seda y pausas interminables.
La gente lo dice claro en la calle: no quieren más largas, quieren decisiones.
Porque algo está muy torcido cuando un ciudadano de a pie recibe cárcel preventiva por una riña, pero un expediente millonario entra en un ciclo de aplazamientos que parece no tener fin. El contraste duele: al pobre que roba lo condenan en una tarde; al que presuntamente maneja millones ajenos, le preparan un calendario especial.
La percepción pública no surge sola. Surge de ver cómo, en este tipo de casos, la justicia da más espectáculo que resultados. Mucho operativo, mucha rueda de prensa, muchos nombres rimbombantes… y al final, el temor general es que todo termine igual que antes: con los imputados en su casa, cómodos, y el país otra vez sintiéndose huérfano de justicia.
El Ministerio Público puede seguir hablando de coalición de funcionarios, prevaricación, sobornos, estafa y lavado. Pero el ciudadano quiere una sola cosa: que este caso no se convierta en otro capítulo del “vamos a ver el jueves”. Porque ya está bueno de que los expedientes grandes descansen, mientras la justicia solo se apura con los pequeños.













Al final uno siente que el caso avanza menos que el metro cuando se daña un vagón en hora pico
Con to esas pruebas encima de la mesa la justicia debería correr pero parece que anda con el freno puesto
Ese “continuamos el jueves” ya parece un himno nacional
La gente indigná y ellos dando larga como si uno no se diera cuenta
Ese expediente ta má largo que una fila en el Banreservas un lunes en la mañana
Diez imputados y ninguno sudando frío porque saben que aquí la vaina se enfría rápido
El juez pidiendo más tiempo y uno preguntándose si es pa revisar el caso o pa ver qué van a inventar
Quince mil millones rodando y la justicia caminando como si tuviera chancletas mojás
To el mundo esperando justicia y ellos con el mismo “ven el jueves” como si fuera una cita pa jugar dominó
Eso e lo que pasa aquí que a los grandes siempre le dan tiempo como si uno fuera palomo