China anunció que enviará próximamente a su representante especial para Oriente Medio con el objetivo de contribuir a la desescalada del conflicto que se intensificó tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El anuncio fue realizado por el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, durante una conversación telefónica con su homólogo de Arabia Saudí, Faisal bin Farhan. En ese intercambio, el canciller expresó la preocupación de Pekín ante la posibilidad de que la confrontación se amplíe y genere mayores niveles de inestabilidad en la región.
Wang Yi afirmó que la expansión de las hostilidades es un escenario que China “no desea ver” y reiteró que su país está dispuesto a desempeñar un papel activo en los esfuerzos diplomáticos para reducir las tensiones y promover el diálogo.
La decisión de enviar al emisario se produce en un contexto de creciente inquietud internacional, tras los recientes ataques contra Irán que han elevado el riesgo de una escalada mayor en Oriente Medio.















Cuando China habla de desescalada, el mundo escucha.
Esa movida puede cambiar el panorama internacional.
China entrando al juego diplomático fuerte.