Washington.– El cierre del gobierno federal de Estados Unidos probablemente se prolongará hasta la próxima semana, debido a la profunda división entre republicanos y demócratas en el Senado, donde se requiere una mayoría calificada de 60 votos para aprobar la extensión presupuestaria.
Será la cuarta votación desde que la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, envió un proyecto de extensión hasta el 21 de septiembre. Sin embargo, la fragmentación partidista impide lograr los consensos necesarios.
El cierre afecta actualmente a unos 750,000 empleados federales y paraliza agencias, incluyendo la publicación de informes económicos clave, como datos de empleo y solicitudes de prestaciones por desempleo. Analistas advierten que la falta de estadísticas oficiales complica la toma de decisiones del sector público y privado.
El conflicto gira en torno a los subsidios de salud del sistema conocido como Obamacare. Los republicanos quieren discutir ajustes y restricciones a beneficios para inmigrantes indocumentados, mientras los demócratas buscan revocar los recortes que implementó Trump en julio y reconstruir el sistema desde cero.
El presidente Trump interviene activamente en el debate con mensajes y publicaciones críticas a la cúpula demócrata, mientras estudia posibles recortes permanentes en la fuerza laboral federal, lo que aumentaría la presión política.













750 mil gente sin cobrar, eso es un lío feo.
Siempre el mismo lío entre demócratas y republicanos, y al final los que pagan son los empleados.
Ay mi madre, ya van pa’ la próxima semana y nada que se ponen de acuerdo.