Cierre del Kennedy Center por dos años agrava la polémica cultural en Washington La histórica sede cultural de Washington, el Kennedy Center, suspenderá sus actividades durante los próximos dos años tras una decisión anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un contexto marcado por la caída de asistencia y el retiro progresivo de artistas de su programación.
El mandatario informó que el cierre temporal permitirá realizar una реконstrucción integral del recinto con el objetivo de “revitalizar” la institución y relanzarla como un referente mundial de las artes escénicas. En sus declaraciones, Trump aseguró que, tras las reformas, el complejo —rebautizado como “Trump Kennedy Center”— se convertirá en el mejor centro cultural del mundo.
La medida se produce luego de meses de controversia. En febrero de 2025, poco después de regresar a la Casa Blanca, Trump destituyó a gran parte de la junta directiva del Kennedy Center, se designó a sí mismo como presidente del organismo y asumió control directo sobre la programación artística. Desde entonces, anunció restricciones a determinados espectáculos y prometió lo que denominó una nueva “época dorada” para la institución.
Posteriormente, una junta alineada con el mandatario aprobó el cambio de nombre del centro, una decisión que generó debate legal y simbólico, dado que el Kennedy Center fue establecido por el Congreso en 1964 como memorial del expresidente John F. Kennedy.
El impacto de estos cambios se reflejó en la actividad del complejo. De acuerdo con datos citados por The Washington Post, hasta un 43 % de las entradas para funciones regulares quedaron sin vender en los últimos meses, afectando a los principales auditorios del recinto. A esto se sumó una oleada de cancelaciones por parte de artistas y compañías que manifestaron su rechazo al nuevo rumbo de la institución.
Entre las salidas más destacadas figura la de la Ópera Nacional de Washington, que abandonó el centro tras más de 50 años como residente. Asimismo, el compositor Philip Glass canceló el estreno mundial de su Sinfonía n.º 15, alegando incompatibilidad entre los valores de la obra y la actual dirección del centro. Músicos, compañías de danza, figuras del jazz y productores teatrales también renunciaron a presentarse en el lugar.
Pese a las críticas, Trump defendió su gestión y afirmó haber recaudado importantes fondos para financiar la remodelación. Sostuvo que el cierre permitirá un “renacer” del Kennedy Center, aunque la decisión deja en suspenso el futuro inmediato de una de las instituciones culturales más emblemáticas del país, que solo había interrumpido sus actividades anteriormente durante la pandemia de covid-19.
El anuncio reaviva el debate sobre la relación entre política y cultura en Estados Unidos, y plantea interrogantes sobre el impacto cultural, económico y simbólico del cierre prolongado del recinto.













Share our offers and watch your wallet grow—become an affiliate!
Washington se queda sin un pulmón cultural
Cerrar dos años una institución así no es cualquier cosa
Eso del Kennedy Center es un lío cultural grande