El Sindicato Nacional de Policías Haitianos (Synapoha) informó que la cifra de agentes del orden asesinados en Haití aumentó a 33 en lo que va de año.
La cifra se incrementó con el asesinato del policía Donald Charles, quien era agente II destinado en el Cuerpo de Brigada de Intervención Motorizada, y fue asesinado a tiros por individuos armados la noche del domingo 12 de noviembre en la zona de Gérald Bataille, en Delmas 33.
A finales de octubre, otros dos agentes fueron asesinados en esta capital, entre ellos Badin Maclise, del Cuerpo de Intervención y de Mantenimiento del Orden, quien perdió la vida en Morne Hercule mientras estaba en su auto.
Un día antes, hombres armados mataron a tiros en la zona de Delmas 24, al policía Fegens Félix.
En agosto pasado el coordinador general del Synapoha, Lionel Lazarre, denunció que la situación es muy crítica, dada la amplitud de la violencia de las bandas armadas en el país, que imponen sus leyes.
Asimismo, pidió a las autoridades estatales asumir sus responsabilidades y poner a disposición de las fuerzas de seguridad los materiales y equipos necesarios.
Los grupos criminales ampliaron sus zonas de control en esta capital e incrementaron las acciones en barrios vulnerables como Carrefour Feuilles y Cité Soleil Bel Air, entre otros.











El gobierno tiene que tomar medidas decisivas para erradicar esta violencia y brindar seguridad a quienes sirven y protegen a la sociedad.
Es doloroso ver cómo la inseguridad se cobra la vida de estos valientes policías.
La situación es alarmante. Se necesitan soluciones reales y acciones concretas para proteger a los agentes del orden y a la población.
Es hora de actuar y detener esta ola de violencia.
Es un llamado de atención para que el gobierno tome medidas firmes. Los policías merecen sentirse seguros mientras protegen a la comunidad.
Es devastador ver cómo la violencia en Haití está cobrando la vida de tantos policías. Esto refleja la necesidad urgente de una intervención efectiva y coordinada para garantizar la seguridad en el país.
Espero que las autoridades tomen medidas serias y urgentes para abordar esta situación. Los policías merecen respeto y protección en su labor diaria.
Es inaceptable que la seguridad en Haití esté tan comprometida. Las autoridades deben hacer más para proteger a los agentes del orden y a la población en general.
Es triste y preocupante ver el aumento en el número de policías asesinados en Haití. Mi corazón está con las familias de estos héroes que han perdido la vida sirviendo a su país.
La situación en Haití es alarmante. Es desgarrador ver cómo la violencia sigue cobrando la vida de valientes agentes del orden.
Es triste ver cómo la violencia afecta la labor diaria de los agentes del orden y la tranquilidad de la población.
La seguridad pública es responsabilidad del Estado, y la falta de respuesta es preocupante.
Resulta inaceptable que las bandas armadas impongan sus leyes en lugar de las autoridades.
La sociedad haitiana merece respuestas y acciones concretas para abordar este problema.
Es preocupante que los grupos criminales estén ampliando su control en áreas urbanas.
La creciente cifra de agentes asesinados es alarmante y señala una crisis de seguridad profunda.
La valentía de los agentes caídos no debe pasarse por alto; merecen nuestro respeto.
Mi solidaridad con las familias de los policías caídos, quienes merecen justicia.
Reconozco la labor arriesgada de los policías haitianos y su compromiso con la seguridad.
Es fundamental que las autoridades se involucren para abordar esta situación crítica.