La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, Ana Paola Hall, denunció este sábado serios retrasos en el desarrollo del escrutinio especial de las elecciones generales celebradas el pasado 30 de noviembre, así como un ambiente de intimidación dentro del Centro Logístico Electoral (CLE).
A través de un mensaje publicado en la red social X, Hall afirmó que el proceso avanza de manera mínima y que, incluso, se están revisando actas en cero. Según explicó, la situación se agrava por presiones y actos intimidatorios dirigidos tanto a funcionarios electorales como a representantes propuestos por los partidos políticos.
La funcionaria señaló que el tema debía ser abordado en una sesión del pleno del CNE que no pudo realizarse debido a la oposición del consejero Marlon Ochoa, representante del partido oficialista Libertad y Refundación (Libre). A su juicio, la situación compromete la seguridad nacional y evidencia intentos deliberados de obstaculizar el proceso electoral.
Hall advirtió que existen sectores políticos interesados en retrasar el escrutinio y generar mayores complicaciones en el proceso electoral. Asimismo, denunció presiones para que ella y la consejera Cossette López asistan de manera presencial a una sesión del pleno, pese a que las reuniones virtuales están permitidas por la ley.
“Es difícil no concluir que se pretende colocarnos en una situación de riesgo que termine paralizando el avance del proceso electoral”, expresó la consejera, quien representa al Partido Liberal.
Además, cuestionó el lento avance del escrutinio especial al señalar que durante un turno de doce horas, con casi 100 juntas habilitadas, apenas se procesaron unas 112 actas presidenciales, lo que calificó como un desempeño inaceptable, tomando en cuenta que el tiempo estimado para revisar cada acta era de unos 40 minutos.
Ante este panorama, Hall hizo un llamado urgente a los partidos políticos para que sustituyan a los miembros de las juntas especiales que, según denunció, estarían contribuyendo a retrasar el proceso.
El escrutinio especial de 2,792 actas con inconsistencias estaba previsto para iniciar el 13 de diciembre, pero comenzó formalmente el jueves pasado, acumulando ya varios días de atraso.














Un proceso lento puede dañar la credibilidad de las elecciones
Los retrasos solo generan más desconfianza en la gente
Es positivo que la presidenta del CNE dé la cara y hable claro