EE.UU. – El miembro de la organización ultraderechista Proud Boys (Muchachos Orgullosos), Ethan Nordean, fue sentenciado este viernes por un tribunal estadounidense a 18 años de prisión por cargos de conspiración sediciosa y otros relacionados con el asalto al Capitolio, hecho perpetrado por simpatizantes del entonces presidente Donald Trump el 6 de enero de 2021. Se trata del fallo más severo dictado en relación con aquellos acontecimientos.
Durante la audiencia del viernes, Nordean se disculpó por lo que hizo y calificó la irrupción como «tragedia total y absoluta». Aparte de Nordean, otro miembro de Proud Boys, Dominic Pezzola, fue sentenciado a 10 años de prisión. Mientras, la jornada anterior fue el turno de Joseph Biggs, uno de los líderes del movimiento, que recibió 17 años de cárcel. El veredicto para el otro excabecilla del grupo, Enrique Tarrio, será anunciado la próxima semana.
La condena de Nordean supera incluso la que recibió en mayo el fundador del movimiento conservador radical Oath Keepers, Stewart Rhodes, por su papel en el ataque a la sede legislativa estadounidense. Hasta ahora, más de 1.100 participantes de esos disturbios han sido incriminados por cargos criminales en relación con el asalto.









El asalto al Capitolio fue un ataque a la democracia que no debe repetirse.
Los Proud Boys deben asumir la responsabilidad de sus acciones.
La condena de Nordean establece un precedente importante.
Espero que la sentencia de Nordean haga reflexionar a otros extremistas.
Es triste que la política haya llevado a estos extremos.
La sentencia de Nordean muestra que la justicia no es selectiva.
La irrupción en el Capitolio fue una mancha en la historia de Estados Unidos.
La condena de Nordean es un recordatorio de que la democracia debe protegerse.
Es desalentador que tantos ciudadanos participaran en el asalto al Capitolio.
La sentencia de Nordean debería servir como advertencia a otros extremistas.
Más de 1.100 personas incriminadas demuestran la magnitud del asalto al Capitolio.
Rhodes merecía la condena que recibió en mayo. La justicia está prevaleciendo.
Tarrio debería estar preocupado por la condena que le espera.
El castigo para Biggs es adecuado dada su posición de liderazgo en el grupo.
La condena de 10 años para Pezzola es una señal de que la justicia no tolera la violencia política.
18 años de prisión parecen excesivos para Nordean. ¿Realmente merece tanto castigo?
La disculpa de Nordean suena a poco después de lo que ocurrió en el Capitolio.
Nordean debería haber pensado en las consecuencias antes de unirse a los Proud Boys.
Es alentador ver que la ley se aplica con fuerza contra quienes atacaron el Capitolio.
La sentencia de 18 años para Nordean es un ejemplo de justicia severa y necesaria. El asalto al Capitolio fue inaceptable.