El Congreso de Estados Unidos ha citado formalmente al expresidente Bill Clinton y a su esposa, la excandidata presidencial Hillary Clinton, en el marco de una investigación sobre los presuntos vínculos entre figuras políticas y el delincuente sexual Jeffrey Epstein. La medida fue anunciada este martes por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, liderado por el republicano James Comer.
Ambos deberán comparecer en octubre para testificar bajo juramento sobre su relación con Epstein, un financista que fue hallado muerto en su celda en 2019, mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores. Aunque el caso fue cerrado como suicidio, sectores conservadores siguen cuestionando esa conclusión.
En su citación, Comer recordó que Bill Clinton reconoció haber viajado en el avión privado de Epstein en múltiples ocasiones y mencionó reportes de una fotografía comprometedora. También se refirió a presuntas presiones del expresidente para evitar publicaciones críticas en los medios, y a testimonios que lo ubican en la isla privada del magnate.
Sobre Hillary Clinton, el comité señaló vínculos familiares con Epstein y con Ghislaine Maxwell, cómplice condenada por reclutar menores. Hasta ahora, ninguna de las dos figuras demócratas ha respondido públicamente a la citación.
Además de los Clinton, la comisión ha extendido la investigación a otros actores de alto perfil, incluidos seis exfiscales generales, exdirectores del FBI y miembros del actual gabinete de Joe Biden. El comité también busca interrogar a Ghislaine Maxwell, aunque su audiencia fue suspendida tras su traslado a una prisión en Texas.
Mientras tanto, el expresidente Donald Trump intenta desmarcarse del escándalo, a pesar de documentos que lo vinculan con Epstein. Incluso enfrenta una demanda por difamación contra el Wall Street Journal, que publicó una carta supuestamente enviada por él al financiero en 2003.














Bill creía que eso se le había olvidao a la gente, pero volvió pa’ la palestra
El que no tenía vela en ese entierro también va a tener que hablar
Esa novela de Epstein parece que no se ha acabado