Washington, DC. En un giro inesperado, el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, levantó la sesión legislativa antes de lo previsto, postergando una votación clave que buscaba desclasificar los archivos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein. La decisión, tomada en medio de crecientes presiones bipartidistas, ha generado fuertes críticas por parte de sectores que exigen transparencia.
La votación fue suspendida un día después de que un comité legislativo aprobara citar a Ghislaine Maxwell, condenada por colaborar con Epstein en la explotación sexual de menores. La Cámara no volverá a reunirse hasta septiembre, lo que retrasa cualquier avance en este polémico expediente.
Desde el movimiento MAGA, que apoya al expresidente Donald Trump, han cuestionado duramente la narrativa oficial del Departamento de Justicia, la cual descarta la existencia de una “lista de clientes” vinculados a Epstein. Mientras tanto, el fiscal general adjunto, Todd Blanche, confirmó que el Departamento está en contacto con Maxwell y que escucharán todo lo que tenga que decir sobre posibles delitos cometidos por terceros.
La medida de Johnson ha sido interpretada por algunos analistas como un intento de calmar las tensiones internas dentro del Partido Republicano y evitar fracturas antes de la próxima etapa legislativa. Sin embargo, para las víctimas y quienes exigen justicia, este nuevo retraso representa una revictimización más.















el pueblo quiere saber quiénes estaban metidos en ese bajo y cada vez le dan más larga
Mike Johnson levantó la sesión como quien dice no quiero líos y salió corriendo
eso huele a tapadera grande porque cada vez que van a soltar los papeles de Epstein aparece un freno misterioso