El Gobierno de Cuba rechazó el despliegue militar de Estados Unidos en aguas del Caribe, calificando la acción como un acto de amenaza y una demostración de fuerza contra la soberanía de los pueblos latinoamericanos.
Según La Habana, Washington utiliza acusaciones infundadas sobre presuntos vínculos de Venezuela con el narcotráfico como excusa para justificar su presencia bélica en la región.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano sostuvo que esta operación se enmarca en la vieja lógica intervencionista de la Doctrina Monroe, y advirtió que acciones similares en el pasado han causado graves daños humanos y políticos.
El operativo militar incluye el despliegue del USS San Antonio, el USS Iwo Jima y el USS Fort Lauderdale, que movilizan a 4.500 efectivos, entre ellos 2.200 infantes de marina. A esto se suman el buque de misiles Lake Erie y el submarino nuclear USS Newport News, que llegarán a la zona en los próximos días.
Cuba criticó que, pese a que la propia DEA no menciona a Venezuela en sus informes como país facilitador del narcotráfico hacia Estados Unidos, Washington insiste en usar este argumento como justificación. Para La Habana, el verdadero problema radica en la demanda interna de drogas en territorio estadounidense y en la poderosa industria de armas que alimenta a las organizaciones criminales.
El canciller venezolano Yván Gil agradeció públicamente el apoyo de Cuba y recalcó que EE.UU. sigue siendo “el mayor mercado de drogas del mundo”, lo que evidencia, según Caracas, la contradicción en su discurso contra el narcotráfico.















Eso es un pulso de poder entre imperios y pueblos
¿Otra vez tensión en el Caribe? Eso no trae nada bueno
Cuba siempre en contra de EE. UU., eso no cambia.