Cuba enfrentará este martes apagones generalizados que podrían dejar sin suministro eléctrico de manera simultánea a más del 64 % del país durante el horario de mayor consumo, una cifra sin precedentes de acuerdo con estimaciones de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
El nuevo máximo se produce en medio de la aguda crisis energética que atraviesa la isla desde mediados de 2024 y que se ha visto agravada por las restricciones al suministro de petróleo derivadas de las sanciones estadounidenses. En particular, la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 29 de enero, que busca impedir el envío de crudo a Cuba desde terceros países, ha intensificado los cortes eléctricos.
Según los datos oficiales, la capacidad de generación prevista para la tarde-noche es de 1,134 megavatios (MW), frente a una demanda máxima estimada en 3,100 MW. Esto supone un déficit cercano a los 2,000 MW, lo que obligará a desconexiones masivas para evitar colapsos desordenados del sistema.
La UNE detalló que seis de las 16 unidades termoeléctricas se encuentran fuera de servicio por averías o mantenimiento, incluidas dos de las tres de mayor capacidad. A ello se suma la paralización total de la generación distribuida —que aporta alrededor del 40 % del mix energético— debido a la falta de combustible, situación reconocida recientemente por el presidente Miguel Díaz-Canel.
Ante este escenario, el Gobierno cubano ha puesto en marcha un severo plan de emergencia que incluye la suspensión de la venta minorista de diésel, una fuerte restricción en el suministro de gasolina, recortes en los servicios públicos, ajustes en los horarios laborales y la priorización del teletrabajo.
Mientras las autoridades atribuyen la crisis al impacto de las sanciones de Estados Unidos, expertos independientes señalan como causa principal la falta de inversión sostenida en el sistema eléctrico, que estiman requeriría entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para su recuperación. Los apagones prolongados continúan afectando la economía y la vida cotidiana de la población, y han sido uno de los detonantes de las mayores protestas registradas en el país en los últimos años.














La gente en Cuba vive en un “aguántate ahí” permanente.
64 % sin luz al mismo tiempo, eso nunca se había visto.
Eso ta fuerte… un país casi entero a oscuras no es relajo.