La caída de Nicolás Maduro en Venezuela ha encendido las alarmas en Cuba, donde ciudadanos anticipan un panorama económico aún más complejo en 2026, en medio de una crisis prolongada y una fuerte dependencia del petróleo venezolano.
“El 2026 va a ser duro, muy duro”, afirma Axel Alfonso, un chofer habanero de 53 años, quien advierte que la pérdida del principal aliado energético de la isla podría agravar la ya delicada situación económica. Venezuela ha sido durante años el mayor proveedor de crudo para Cuba, un suministro clave para sostener su red eléctrica y otros servicios básicos.
La preocupación se repite entre distintos sectores de la población. Para Madelín Terris, recepcionista de 55 años, el escenario “puede empeorar”, especialmente si se interrumpe el flujo de petróleo desde Caracas.
El presidente estadounidense Donald Trump declaró recientemente que Cuba “está a punto de caer” tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses, y consideró que la isla tendría grandes dificultades para mantenerse sin el crudo venezolano, aunque descartó la necesidad de una intervención militar directa.
Desde comienzos de los años 2000, Cuba recibe petróleo de Venezuela como parte de un acuerdo iniciado durante el mandato de Hugo Chávez, a cambio del envío de personal médico y técnico. Actualmente, los envíos rondan entre 30.000 y 35.000 barriles diarios, una cifra muy inferior a la de hace una década y claramente insuficiente frente al consumo nacional.
La isla atraviesa desde hace seis años una profunda crisis económica, marcada por escasez de alimentos, apagones prolongados y una caída del turismo. En el último lustro, el PIB cubano se ha contraído un 11 %, mientras el Estado enfrenta dificultades para sostener servicios esenciales como la electricidad, la salud y los subsidios.
Este contexto fue uno de los detonantes de las protestas masivas del 11 de julio de 2021, y el malestar social persiste ante la posibilidad de un mayor deterioro económico. “Estamos viviendo un momento de incertidumbre”, señala la abogada Daira Pérez.
Expertos advierten que Cuba no cuenta con recursos financieros ni aliados políticos capaces de sustituir el suministro venezolano si este se interrumpe. Aun así, muchos cubanos asumen el futuro con resignación y resistencia. “Ya llevamos 60 años peleando y hay que seguir”, resume Alfonso.















los gobiernos pasan pero el pueblo siempre paga
menos petróleo más crisis para el pueblo cubano
si Venezuela cae Cuba tiembla así de simple