Mientras en Costa Rica la justicia acaba de dar un paso histórico al solicitar que se levante el fuero presidencial para investigar por corrupción al propio mandatario Rodrigo Chaves, en República Dominicana las instituciones se desmoronan sin que nadie toque a los responsables del desorden.
¿Y si aquí se hiciera lo mismo? Otro gallo cantaría.
En RD, el lío no es de ropa ni de espaguetis; el lío es político, económico y humano. El Seguro Nacional de Salud (Senasa) ha encendido todas las alarmas: deficiencias en la atención médica, atrasos en pagos, protestas de médicos y falta de insumos.
Y mientras tanto, el presidente Luis Abinader insiste en que “no hay déficit”. ¿Y entonces, cuál es el cuento?
Lo que ocurre en Senasa es el reflejo de un sistema donde los intereses políticos y económicos pesan más que la salud del pueblo. Una justicia realmente independiente como la que se está viendo en Costa Rica ya hubiese actuado aquí también, y más de uno estaría rindiendo cuentas.
Recientemente, el presidente costarricense Rodrigo Chaves estalló contra la Corte Suprema de Justicia, luego de que 15 magistrados votaran a favor de remitir al Congreso la solicitud para retirarle el fuero y procesarlo por presunta corrupción.
Chaves está acusado de concusión, un delito que implica el uso indebido del cargo para desviar fondos, en este caso relacionados con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
“Era cuestión de tiempo para que la Corte Plena, vestidos con la toga de la institucionalidad, hiciera política de la más barata”, dijo el presidente, visiblemente molesto, acusando a los jueces de minar la credibilidad institucional.
Si esa misma voluntad judicial llegara a la República Dominicana, tal vez el desastre en el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte (Intrant) y ahora en SeNaSa, ya tendría responsables identificados y no tantas excusas.
Porque aquí, la justicia parece funcionar… menos cuando hay políticos y millones en juego.
Mientras tanto, el pueblo sigue pagando el precio de un sistema de salud que no cura, que no responde y que se cae a pedazos, mientras un grupo de funcionarios se pasan la pelota.
¿Hacen falta togas?













Bueno orita también entran los costoriqueño junto con los de Argentina Bueno
Aquí estaba viviendo de apariencia
Si abinader actuó hablar disparate y a justificar todo los lio qué tiene con el país
venían buscando tranquilidad y terminaron pagando en pesos lo que en costa rica les costaba en colones pero 10 veces menos
bienvenidos los hermanos ticos pero vayan con calma que aquí el sistema te chupa hasta la última gota de energía y esperanza
venían buscando tranquilidad y terminaron pagando en pesos lo que en costarica les costaba en colones pero 10 veces menos
ojalá y los que llegan de costa rica no se jarten de lo mismo que nos tiene jartos a nosotros porque aquí promesas sobran y acciones faltan
Pero ven acá. Cómo es posible que en Costa Rica breguen con el presidente y aquí nada. Aquí el lío es que los cuartos se lo llevan los mismos de siempre y el pueblo se jondea con lo que queda.
Ay, Dios mío. Este país es un relajo. El presidente diciendo que no hay déficit en Senasa, y entonces uno pasando trabajo. Es una chercha. Aquí la vaina es política, no salud.
¡Concho! Aquí na’ se mueve si no hay un tígere con billete. Si tuviéramos una justicia como la de Costa Rica, ¡otro gallo cantara! Aquí se hacen los chivos locos con el desorden de Senasa.
Aquí hay más excusas que medicinas… y los pacientes, aguantando calla’os.
Senasa no tiene déficit, pero el servicio está en intensivo… ¿y la culpa? Siempre se pierde en el aire.
Mientras allá la Corte le cae arriba al presidente, aquí lo tapan con una toallita y un decreto.
Aquí la salud se muere y la justicia duerme… pero en Costa Rica el que la hace, la paga, aunque sea presidente.
El lío de Senasa no es por falta de cuartos… es por exceso de manos metidas.
Si la justicia dominicana se pusiera los pantalones como allá, más de uno estuviera jalando aire en Najayo
En Costa Rica van tras el presidente y aquí ni al portero del Senasa le preguntan ná.
Parece que aquí nadie tiene el valor de hacer lo correcto.
Dónde están los valientes de la toga?
La salud colapsa, y el poder se lava las manos