La Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) anunció este lunes un amplio operativo internacional contra el Cártel de Sinaloa, considerado por Washington como una “organización terrorista internacional” y señalado como uno de los grupos criminales más poderosos del mundo.
De acuerdo con la agencia, entre el 25 y 29 de agosto se llevaron a cabo acciones coordinadas en 23 divisiones de campo dentro de EE.UU. y en siete oficinas en el extranjero, con el objetivo de golpear las estructuras del cartel fundado por Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.
El saldo de la operación fue contundente: 617 detenidos, 420 armas incautadas y bienes valuados en más de 1,6 millones de dólares. Además, se decomisaron 480 kilos de fentanilo en polvo, más de dos toneladas de metanfetaminas, 7,5 toneladas de cocaína y 16,5 kilos de heroína.
“Cada kilogramo de veneno incautado, cada dólar despojado de los cárteles y cada arresto que hacemos representa vidas salvadas y comunidades defendidas. La DEA no cederá hasta que el Cártel de Sinaloa sea desmantelado de arriba a abajo”, declaró el titular de la agencia, Terrance Cole, en un comunicado.
Fricciones con México
El despliegue ocurre en medio de crecientes tensiones entre la DEA y el gobierno mexicano. En las últimas semanas, Cole llegó a sugerir públicamente la posibilidad de bombardear territorio mexicano para erradicar a los grupos del narcotráfico, una propuesta rechazada de manera tajante por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El operativo refuerza la presión de Estados Unidos sobre el narcotráfico, al tiempo que abre un nuevo capítulo en la ya delicada relación de seguridad con México.












Operativos en 23 divisiones de EE.UU. y hasta en 7 países, eso es cosa seria.
Esa etiqueta de “organización terrorista” sube la presión a otro nivel.
La DEA le declaró la guerra abierta al cartel de Sinaloa.