El comandante de logística de la Fuerza Aérea de Ucrania y el jefe regional del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en la provincia de Zhitómir fueron detenidos por un caso de presunta corrupción, confirmó este miércoles el fiscal general Ruslán Krávchenko.
Según el medio Ukrayinska Pravda, los arrestados son Andréi Ukraínets y Vladímir Kompaniichenko. Ambos están acusados de irregularidades en la construcción de refugios para aviones militares, obra para la cual fueron asignados en mayo pasado 1,400 millones de grivnas (unos 32 millones de dólares).
De acuerdo con las investigaciones del Departamento de Contrainteligencia Militar del SBU, los proyectos no cumplían con los requisitos de seguridad, no garantizaban la protección adecuada de las aeronaves y presentaban costos inflados. A pesar de ello, se habría iniciado el desembolso de anticipos contractuales.
El fiscal general indicó que, con el objetivo de frenar auditorías y ocultar el presunto desvío de fondos públicos, los funcionarios intentaron sobornar a responsables de contrainteligencia militar con unos 13 millones de grivnas (alrededor de 300,000 dólares). La detención se produjo durante el intento de entrega de los beneficios ilícitos, momento en que fueron incautados 320,000 dólares en efectivo.















Si el propio fiscal lo confirma, es porque el proceso va en serio.
En medio de un conflicto, estos casos afectan la confianza institucional.
Cuando la corrupción toca organismos de seguridad, la cosa es más delicada.