Cada 20 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Felicidad, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas con el propósito de reconocer la importancia del bienestar y la felicidad como elementos esenciales del desarrollo humano.
La efeméride fue establecida oficialmente en 2012 mediante una resolución de la Asamblea General de la ONU y comenzó a celebrarse a partir de 2013, impulsada por una propuesta del Bután, nación que promovió el concepto de Felicidad Nacional Bruta como indicador complementario al crecimiento económico tradicional.
Este enfoque plantea que el progreso de una sociedad no debe medirse únicamente por variables económicas, sino también por factores vinculados al bienestar psicológico, la educación, la salud, el equilibrio ambiental y la calidad de vida.
La jornada también está estrechamente relacionada con varios objetivos impulsados por la ONU, entre ellos la reducción de la pobreza, la disminución de las desigualdades y la protección del planeta, considerados pilares fundamentales para construir sociedades más felices y sostenibles.
Más allá de su dimensión simbólica, esta fecha busca llamar la atención de gobiernos e instituciones sobre la necesidad de desarrollar políticas públicas que favorezcan la inclusión, la equidad y el bienestar colectivo.
El Día Internacional de la Felicidad también se ha convertido en una oportunidad para promover acciones cotidianas orientadas al cuidado emocional, la gratitud, la convivencia positiva y la solidaridad, recordando que el bienestar individual y social forman parte de un mismo desafío global.












Yo dudo mucho que un finlandés sea más feliz que yo cuando me como un sancocho un domingo pero bueno los números son los números
Que sigan los días de la felicidad si eso significa que los políticos se van a suavizar un chin y nos van a tratar con más cariño este marzo
Yo no creo que la felicidad sea solo un número en un informe de la ONU porque la verdadera alegría se siente es en el barrio con la gente