Este 7 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Física Médica, una fecha que coincide con el natalicio de Marie Curie, pionera en el estudio de la radiactividad y figura clave para el desarrollo de tecnologías que hoy permiten diagnosticar y tratar enfermedades como el cáncer. La efeméride, proclamada por la Organización Internacional de Física Médica en 2013, busca reconocer el impacto de estos profesionales en la salud y la seguridad radiológica.
La labor del físico médico abarca investigación, diagnóstico, control de calidad de equipos y protección radiológica, garantizando que tratamientos como radioterapia e imágenes diagnósticas se realicen de forma segura para pacientes y personal sanitario. Se trata de una disciplina en constante evolución, impulsada por los avances tecnológicos y la necesidad de mejorar la precisión en los tratamientos médicos.
En 2023, el lema fue “60.º aniversario: de pie sobre los hombros de gigantes”, un homenaje a las generaciones de científicos cuyas investigaciones han sostenido el desarrollo de la física médica moderna.
La celebración también recuerda el legado de Marie Curie, dos veces ganadora del Premio Nobel, descubridora del polonio y el radio, y responsable de avances que permitieron salvar vidas durante la Primera Guerra Mundial mediante unidades móviles de rayos X.
La fecha invita a promover el uso responsable de la radiactividad, cuyos beneficios abarcan desde la medicina hasta la industria y la agricultura, pero que requiere estrictos controles para evitar daños y accidentes.
La campaña anima a la población a difundir información, agradecer la labor de los físicos médicos y visibilizar su papel fundamental en los sistemas de salud.











En los hospitales casi nadie sabe lo importante que es el físico médico pa que los equipos funcionen bien
Marie Curie se merece todos los homenajes, sin ella no existirían muchas de las técnicas modernas del diagnóstico
Qué bueno que se reconozca la Física Médica, esa gente trabaja detrás del telón pero salva muchísimas vidas