Cada 2 de noviembre, el mundo conmemora el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para exigir justicia por los ataques contra comunicadores y reafirmar la importancia de la libertad de prensa como pilar de toda sociedad democrática.
Desde 1993, más de 1,600 periodistas han sido asesinados en el ejercicio de su labor informativa, según datos de la ONU. Sin embargo, el dato más estremecedor es que el 90 % de estos crímenes queda impune, lo que refuerza el miedo, la censura y la violencia contra quienes se atreven a informar con independencia.
Estos ataques no solo silencian voces críticas, sino que también atentan contra el derecho de la ciudadanía a estar informada y socavan los valores de la paz, el diálogo y la transparencia. La impunidad —advierte Naciones Unidas— “envalentona a los criminales, encubre la corrupción y perpetúa los abusos de poder”.
Además, la organización subraya que las mujeres periodistas enfrentan riesgos adicionales, como agresiones sexuales, acoso digital y campañas de desprestigio.
Lema 2025: “Violencia de género facilitada por la inteligencia artificial contra las mujeres periodistas”
En 2025, la ONU centra su campaña en el uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) para amplificar la violencia de género digital dirigida a periodistas mujeres. Esta nueva forma de agresión incluye la difusión de imágenes falsas, deepfakes, amenazas automatizadas y desinformación con el fin de intimidarlas o silenciarlas.
El organismo internacional insta a los Estados Miembros a reforzar la protección de los comunicadores, garantizar investigaciones efectivas y sancionar a los responsables de estos delitos, para que la verdad y la justicia no sigan siendo víctimas del silencio.










La impunidad en esos casos da miedo, porque manda un mal mensaje
Muchos han dado su vida por contar la verdad, y eso no puede quedar en el olvido
Ese día es pa recordarle al mundo que sin periodistas libres no hay democracia