República Dominicana. – El Cuarto Tribunal Colegiado de Santiago condenó a 10 años de prisión al profesor José Antonio Grullón Polanco, hallado culpable de agresión sexual, acoso sexual, abuso psicológico y sexual, y violencia contra la mujer, en perjuicio de 13 estudiantes, la mayoría menores de edad.
El tribunal, integrado por los magistrados Rubén Darío Cruz Uceta, Rubén Rodríguez y Yasmín de los Santos, dictó la sentencia el viernes 10 de octubre, tras acoger las pruebas presentadas por el Ministerio Público, que procesó al acusado después de su arresto en 2022.
Según la acusación, las investigaciones se iniciaron a partir de un protocolo interno activado en el centro educativo donde trabajaba Grullón Polanco, luego de que varias alumnas denunciaran los abusos. Ocho de las víctimas, de entre 14 y 17 años, redactaron cartas al departamento de psicología del plantel relatando los hechos.
Durante el juicio, la fiscal Jenniffer Rodríguez sostuvo que el acusado aprovechaba su posición de autoridad y confianza para acosar, intimidar y abusar sexual y psicológicamente de las estudiantes, vulnerando sus derechos y su integridad.
El tribunal determinó que Grullón Polanco violó los artículos 309-1, 330 y 333 del Código Penal, así como los artículos 396, literales B y C, de la Ley 136-03, que establece el Código para la Protección de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. Además de la prisión, deberá pagar una multa de 100 mil pesos y una indemnización de 500 mil pesos a favor de las víctimas.
El mismo día, Unicef denunció que el 76 % de las niñas dominicanas sufre violencia antes de los 18 años. Según el informe Estado de la Situación de los Derechos de la Infancia y Adolescencia en República Dominicana, el 52.2 % ha sufrido violencia sexual y el 45.5 % ha sido víctima de agresiones físicas o psicológicas en espacios escolares.
Estas cifras, según Unicef, reflejan una realidad alarmante y normalizada, donde la violencia impacta el presente, las oportunidades futuras y la estabilidad emocional de las niñas, en el marco del Día Internacional de la Niña, conmemorado el 11 de octubre.













Este caso debe servir de ejemplo. Los abusadores no pueden seguir sintiéndose intocables dentro del sistema educativo.
Las cifras de Unicef son aterradoras. Hay que tomar medidas urgentes para proteger a las niñas y adolescentes del país.
Lo más alarmante es que muchos casos así nunca se denuncian. Las escuelas deben tener más controles y apoyo psicológico para los estudiantes.
Muy justa la sentencia, aunque diez años me parecen pocos para tanto daño causado. Esas niñas merecen justicia completa.
Qué tristeza y rabia leer esto. Un profesor debería ser un ejemplo, no un abusador. Ojalá cumpla cada día de su condena.
Esos casos dan vergüenza, y más viniendo de un profesor.
Diez años es poco pa’ todo el daño que hizo.
Bien hecho, que cumpla cada día de esa condena.