La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, anunció este jueves la convocatoria de elecciones legislativas para el próximo 24 de marzo, durante una intervención en el Parlamento en Copenhague.
Frederiksen informó que recomendó formalmente al rey la disolución del Folketing, dando inicio al proceso electoral. Según el calendario institucional, los comicios debían celebrarse antes del 31 de octubre, al cumplirse cuatro años de las últimas elecciones.
En su comparecencia, la jefa de Gobierno expuso las líneas centrales de su programa, con énfasis en el fortalecimiento de la seguridad europea y el respaldo a Ucrania frente a Rusia.
Asimismo, hizo referencia a las amenazas “procedentes del oeste” y al riesgo de terrorismo “desde el sur”, en un contexto marcado por las tensiones con el presidente estadounidense Donald Trump en torno a la soberanía de Groenlandia.
En los últimos meses, Trump había sugerido la posibilidad de que Estados Unidos tomara el control de la isla ártica, territorio autónomo bajo soberanía danesa, al considerarlo estratégico para la seguridad estadounidense. Posteriormente, anunció haber alcanzado un “marco de acuerdo” con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aunque sin revelar detalles.
Las elecciones se celebrarán en un clima político influido por estos debates geopolíticos y por el papel de Dinamarca dentro de la seguridad europea.














