República Dominicana. – Dos apagones nacionales. Dos momentos de máxima tensión. Y en ambos, el mismo patrón: versiones que no encajan en plena crisis eléctrica.
El protagonista recurrente es Celso Marranzini, presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), cuyas declaraciones han vuelto a desentonar con la línea oficial en los momentos más críticos.
Durante el primer gran apagón, cuando el Metro de Santo Domingo quedó paralizado, estalló el debate sobre si el sistema contaba o no con generación propia de 40 megavatios, como aseguró en X el expresidente Leonel Fernández.
Marranzini fue tajante: el Metro “nunca ha tenido energía propia ni plantas eléctricas”. Sin embargo, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, sostuvo que, según tenía entendido, el sistema se encontraba en mantenimiento.
Dos versiones distintas en medio de una emergencia nacional. ¿Falta de coordinación o improvisación?
El guion se repitió en el más reciente apagón. El presidente Luis Abinader anunció que el servicio sería restablecido en su totalidad a las 5:00 p.m. Pero llegada la hora, amplias zonas del país seguían a oscuras.
Entonces volvió a hablar Marranzini. Esta vez explicó que la normalización podría completarse cerca de la medianoche, argumentando la complejidad del sistema y los protocolos técnicos necesarios para estabilizar la red tras una falla de gran magnitud.
Otra vez, dos tiempos distintos. Otra vez, mensajes cruzados. Ambos eventos dejaron afectadas amplias zonas del país, paralizaron el transporte masivo, impactaron el comercio y alteraron la vida doméstica de miles de ciudadanos.
Pero más allá de la falla técnica, lo que vuelve a quedar expuesto es la fractura en el discurso oficial. Cuando el país necesita certezas, recibe versiones encontradas. Cuando se espera una sola voz, aparecen varias.
Y en medio de la oscuridad, surge la pregunta inevitable: ¿a quién le creemos?
















Más que buscar culpables, deberían enfocarse en dar información precisa. En momentos así, la claridad es clave.
Cuando el presidente dice una hora y luego cambian el tiempo, eso crea frustración. Hay que comunicar mejor.
Uno entiende que el sistema es complejo, pero los mensajes cruzados confunden más que el mismo apagón.
Si no hay coordinación en el discurso, la gente pierde confianza. El país no está pa’ improvisaciones.
Lo que más molesta no es solo el apagón, es que cada quien diga algo diferente. En plena crisis se necesita una sola versión clara.
Buehh que bobo
Este gobierno está fuera de serie
Y así es que le venderemos luz a puerto rico ?
Es quemar a todos estos funcionarios como hicieron con nepal lo que hay que hacer
Bueno que se investigue
Yo hasta que no vea que los funcionarios se queden a oscuras con nosotros no voy a creer en sus «versiones oficiales» de hoy lunes y martes
Qué mundo más loco este donde se nos va la luz en el país entero dos veces y nos quieren convencer de que todo está bajo control y normal
Mucho teatro con las subestaciones de Villa Duarte pero lo que hace falta es que digan la verdad de por qué el 60 % del país se apagó de un tablazo
Yo no creo en ese patrón de «fallas fortuitas» seguro es que las plantas no aguantan la demanda y nos están metiendo un cuento de camino hoy martes
Me da un pique que nos quieran vender versiones que no encajan como si uno no supiera que el sistema está colapsando por falta de gerencia real
Mucho bulto con el reporte técnico pero lo que da un pique es que siempre es la misma historia y el mismo interruptor que nunca arreglan