República Dominicana.– Mientras el Gobierno insiste en que todo está “listo” para el nuevo año escolar, la realidad grita lo contrario: no hay butacas, no hay cupo, y en muchos lugares, ni siquiera hay aulas terminadas. ¿Así pretenden recibir a niños desde los tres años?
Durante estos cuatro años, se ha vendido la idea de que la educación está en su mejor momento, pero lo cierto es que el sistema luce más desordenado que nunca: directores sin respuestas, padres desesperados y escuelas aún en reparación a semanas del inicio de clases.
Lo que debía ser una muestra de planificación se ha convertido en una fotografía de improvisación. ¿Y de quién es la culpa? El Gobierno aún quiere echársela al pasado. Pero ya no cuela: tuvieron tiempo, presupuesto y poder absoluto. ¿Y el resultado? Caos.
Los gremios educativos denuncian condiciones inhumanas: escuelas sin baños, sin mobiliario, sin personal completo. ¿Esto es lo que llaman “educación de calidad”?
Incluso desde el sector empresarial y organismos civiles han levantado la voz: si no se garantizan condiciones básicas, ¿cómo hablar de inclusión o de ampliar la cobertura a los más pequeños?
Mientras tanto, se anuncia a bombo y platillo la apertura de inscripciones para niños de tres años. ¿Pero dónde piensan meterlos? ¿En las mismas aulas sobrepobladas y sin pupitres?
La narrativa oficial repite que todo está bajo control. Pero lo que está bajo control es la propaganda, porque la verdad es que la educación pública está en emergencia.
Y en lugar de decisiones serias, lo que se ve es más de lo mismo: promesas que se diluyen, excusas recicladas y una negativa peligrosa a asumir responsabilidades.
El nuevo año escolar está al borde del colapso. Y mientras tanto, el Gobierno sigue enfocado en discursos de eficiencia y milagros educativos… cuando lo que hay es un sistema que se cae a pedazos.
Porque esto no es solo una crisis de logística. Es una crisis de visión. ¿O será que, al final, lo importante no son los estudiantes, sino los aplausos?













Esto se jodio como quiera el país lo eligió 4 años más y todavía no van 2 y esto no se aguanta que será cuando concluya si es que quedamos vivo
Oye si abinader tuviera vergüenza entregaría el país
Esto no es un tema político, es que están jugando con el futuro de nuestros hijos. ¡Ya basta de cuentos!
La realidad es que las escuelas están a medio terminar. ¿Y así quieren recibir a los niños de tres años?
Desde hace semanas mi hija no tiene cupo. Pero el Gobierno habla como si todo estuviera perfecto.
Uno va a inscribir al niño y lo que encuentra es desorden y excusas. ¿Y el 4% dónde está?
No entiendo cómo dicen que todo está listo si en mi barrio ni butacas hay. Eso es un relajo con la educación.
Abinader es un charlatan y su gabinete peor
Esto es insólito ver como abinader se burla del país sin consideración alguna
Es increíble cómo pretenden engañarnos con campañas y discursos bonitos, cuando las escuelas se están cayendo a pedazos. No hay tizas, no hay pupitres, pero sí hay selfies de funcionarios ‘inaugurando’ lo que no existe.
Lo más triste no es solo la infraestructura, es ver a maestros mal pagados y estudiantes desmotivados. El maquillaje del Gobierno es burdo, y ya ni eso tapa la ruina.
Hablan de revolución educativa, pero lo que hay es abandono. En mi comunidad los niños estudian debajo de una mata porque el aula tiene más filtraciones que techo.
Cada año el Gobierno presenta un ‘plan educativo’, pero en la práctica, solo vemos pintura nueva en la fachada y cero contenido en las aulas.
Yo vivo cerca de una escuela que está en reparación y no hay manera de que la terminen. ¡Una vergüenza!
Cuatro años hablando de calidad, y todavía estamos en lo mismo. ¿Y la planificación pa’ cuándo?
Si no hay butacas ni baños, ¿cómo quieren que los niños aprendan? Eso es puro abandono.
Siempre la misma historia: promesas y fotos bonitas, pero las escuelas siguen vacías de todo.
Como madre, me indigna que jueguen con la educación de nuestros hijos. ¡Esto no es relajo!
Mientras el Gobierno presume logros, la educación pública se cae a pedazos
Prometieron educación digna y entregaron un caos disfrazado de apertura