El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que este martes se prevé la jornada más intensa de ataques contra objetivos en Irán desde que comenzó la ofensiva militar conjunta con Israel hace diez días.
Durante una conferencia de prensa en el Pentágono, el funcionario indicó que en las próximas horas se incrementará el ritmo de las operaciones militares dentro del territorio iraní como parte de la estrategia de presión contra el régimen de Teherán.
Hegseth explicó que la respuesta del gobierno iraní, que ha incluido ataques contra países vecinos desde el inicio del conflicto, ha sido interpretada por Washington como una señal de debilitamiento. Aunque admitió que algunos movimientos no fueron completamente previstos, señaló que esa reacción formaba parte de los escenarios considerados por las autoridades estadounidenses.
El jefe del Pentágono también afirmó que la situación ha llevado a varios países árabes de la región a acercarse a Estados Unidos, permitiendo el uso de bases militares y autorizaciones de sobrevuelo para las operaciones, lo que, según dijo, contribuye a aislar aún más a Irán en el plano regional.
Durante la rueda de prensa, Hegseth reconoció que siempre existen riesgos para las tropas estadounidenses desplegadas en la zona, aunque evitó ofrecer detalles sobre posibles operaciones de rescate o contingencias militares. No obstante, aseguró que el Pentágono cuenta con la capacidad necesaria para actuar en caso de que sea requerido.
Asimismo, autoridades estadounidenses señalaron que continúan evaluando distintos escenarios relacionados con la seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de petróleo a nivel mundial, incluyendo la posibilidad de escoltar embarcaciones en la zona.
Por su parte, el presidente Donald Trump reiteró que Estados Unidos responderá con fuerza si Irán intenta bloquear el tránsito energético en ese estrecho, advirtiendo que cualquier intento de interrumpir el flujo de petróleo provocaría una respuesta militar mucho más contundente.
Hegseth subrayó finalmente que la operación militar tiene objetivos definidos y que Washington busca limitar el alcance del conflicto, insistiendo en que se están tomando medidas para reducir al mínimo posible las víctimas civiles durante los ataques.











