Washington amaneció este miércoles oficialmente paralizado tras el inicio del cierre del Gobierno federal, luego de que demócratas y republicanos no alcanzaran un acuerdo de financiamiento.
El llamado shutdown obliga a suspender temporalmente a unos 750 mil empleados federales y dejará sin salario a cerca de 4 millones de trabajadores, incluidos 2 millones de militares que deberán seguir laborando sin paga. Agencias y servicios no esenciales, como parques nacionales y parte del control aéreo, se verán interrumpidos, mientras que áreas críticas como el correo, Medicare y el Seguro Social seguirán funcionando.
El bloqueo se produjo porque los demócratas frenaron en el Senado el proyecto republicano aprobado en la Cámara, que no incluía los subsidios de salud que impulsaba la oposición. En juego están 1,7 billones de dólares para operaciones básicas del Estado, dentro de un presupuesto total de 7 billones, con una deuda que ya supera los 37,5 billones de dólares.
Lejos de buscar consenso, el presidente Donald Trump advirtió que usará el cierre para recortar programas demócratas y despedir empleados federales. “Vamos a despedir a mucha gente, serán demócratas”, dijo, mientras acusaba a la oposición de “imponer la agenda progresista al país”.
El último cierre prolongado ocurrió en 2018 bajo el propio Trump y duró 35 días, el más largo en la historia. Ahora, analistas advierten que este podría ser aún más extenso, en medio de una polarización política creciente.














Los empleados federales sin salario van a pasar trabajo
Un shutdown siempre afecta a millones de personas
Qué lío lo que pasó en Washington