Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en Asia Oriental con el despliegue permanente de drones MQ-9 Reaper en la base aérea de Kunsan, en la costa oeste de Corea del Sur, a unos 400 kilómetros de China. La medida, anunciada el lunes con la reactivación del 431st Expeditionary Reconnaissance Squadron, responde al aumento de las tensiones en la región y consolida la estrategia de Washington en el Indo-Pacífico.
Los Reaper, capaces de misiones de combate y vigilancia con un alcance superior a 2,500 km y reabastecimiento aéreo, amplían el radio de acción estadounidense sobre Corea del Norte, Taiwán y el mar de China Oriental. También ponen bajo observación áreas sensibles como el mar de Bohai, donde Pekín realiza maniobras militares.
“El MQ-9 aporta una capacidad poderosa a la región”, dijo el teniente coronel Douglas Slater, nuevo comandante del escuadrón, quien subrayó que el despliegue busca fortalecer la cooperación con Corea del Sur y garantizar la estabilidad regional.
Estos drones pueden ser armados con misiles Hellfire y bombas guiadas, lo que refuerza el compromiso de EE. UU. con sus aliados, en momentos en que se cuestiona la continuidad de ese respaldo bajo la administración de Donald Trump.
El movimiento sigue a otro realizado en julio, cuando se trasladaron 31 cazas F-16 y 1,000 efectivos a la base aérea de Osan, en un intento de aumentar la capacidad de respuesta en la península coreana.










Con esos drones ellos tienen ojos y manos largas en toda la zona
Estados Unidos no da ese paso de gratis eso es pura estrategia
Eso es un mensaje directo a China y Corea del Norte sin mucha vuelta