Estados Unidos e Israel lanzaron la mañana del sábado ataques contra objetivos en Teherán y otras ciudades de Irán. En respuesta, la República Islámica disparó misiles hacia territorio israelí y contra bases militares estadounidenses en la región, sin que hasta el momento se reporten víctimas.
La ofensiva se produce tras varios días de tensión, pese al aparente avance de las negociaciones entre delegaciones iraníes y estadounidenses en Ginebra.
El ataque fue anunciado por el Ministerio de Defensa de Israel a las 8:15 a. m., hora local (6:15 GMT). Minutos después, se escucharon explosiones en Teherán y otras ciudades iraníes.
Inicialmente, el Ejército israelí describió la operación como un “ataque preventivo”, aunque posteriormente señaló que se trató de una ofensiva contra “decenas de objetivos militares”, como parte de una operación conjunta y coordinada contra el régimen iraní.















Gracias a Dios no se reportan víctimas hasta ahora, pero la tensión es alta.
Medio Oriente vuelve a encenderse y el mundo entero se pone en alerta.
Eso sí es una escalada peligrosa, cuando ya se habla de ataques directos.