Un contingente de 200 soldados estadounidenses comenzó a llegar este fin de semana a Israel, como parte del acuerdo de alto al fuego en Gaza impulsado por el presidente Donald Trump.
El despliegue busca garantizar la liberación de rehenes y supervisar el repliegue parcial de las fuerzas israelíes del enclave palestino.
Según fuentes de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), las tropas estadounidenses —procedentes de bases en Medio Oriente y del propio territorio norteamericano— estarán bajo el mando del almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
Su misión será establecer un centro de control conjunto junto a militares de Egipto, Catar, Turquía y posiblemente Emiratos Árabes Unidos, con sede en territorio egipcio.
Las autoridades norteamericanas aclararon que las tropas no ingresarán en la Franja de Gaza, sino que se limitarán a coordinar y verificar el cumplimiento del alto al fuego con las IDF y los mediadores internacionales.
El acuerdo, vigente desde el viernes, contempla el repliegue gradual de las tropas israelíes hacia líneas previamente acordadas, manteniendo el control del 53 % del territorio gazatí, especialmente en las zonas fronterizas con Egipto.
A su vez, Hamas deberá liberar a los 48 rehenes aún en su poder dentro de un plazo máximo de 72 horas, comenzando por los 20 que se presume siguen con vida.
La Cruz Roja Internacional será responsable de recibir a los rehenes y trasladarlos a la base israelí de Re’im, donde recibirán atención médica y psicológica.
Durante la noche del sábado, Trump expresó su confianza en que el alto al fuego “se mantendrá porque todos están cansados de luchar”, y calificó el pacto como “un gran trato para Israel, pero también para todos”.
El mandatario viajará a Israel el lunes para dirigirse al Parlamento y luego se reunirá en Egipto con líderes árabes para discutir los próximos pasos del acuerdo.
Pese al optimismo, persisten dudas sobre la liberación de prisioneros palestinos que exige Hamas, y sobre el futuro político de Gaza una vez completado el repliegue israelí.










