El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país impondrá un arancel del 100 % a todos los productos procedentes de China a partir del 1 de noviembre de 2025, además de las tarifas ya existentes.
Trump explicó que la medida responde a la decisión de Pekín de aplicar controles masivos a sus exportaciones, lo que calificó como una “postura sin precedentes”.
El mandatario también adelantó que se impondrán controles de exportación sobre todo software crítico a partir de esa misma fecha.
La tensión comercial entre ambos países se reaviva tras varios meses de tregua. En mayo, Washington y Pekín habían acordado reducir los aranceles mutuos, pero la reciente decisión china de restringir la exportación de tierras raras —clave para la industria tecnológica estadounidense— y una nueva tarifa portuaria contra buques vinculados a EE.UU. han reactivado el conflicto.













