Estados Unidos anunció la imposición de un arancel del 19% a las importaciones provenientes de Indonesia y Filipinas, como parte de una reestructuración de su política comercial con ambos países.
A pesar del nuevo arancel, los productos fabricados en Estados Unidos ingresarán libres de gravámenes tanto en Indonesia como en Filipinas. En el caso de Yakarta, el acuerdo incluye la eliminación del 99% de las tarifas arancelarias sobre productos industriales, tecnológicos y agrícolas estadounidenses.
Además, Indonesia se comprometió a garantizar el suministro de minerales críticos —clave para la industria tecnológica y energética—, así como a firmar contratos millonarios con empresas estadounidenses. Entre ellos destacan compras de aeronaves Boeing, productos agrícolas y acuerdos en el sector energético, que podrían alcanzar decenas de miles de millones de dólares.
En cuanto a Filipinas, el presidente Donald Trump declaró que ambos países “colaborarán militarmente”, reforzando así los lazos estratégicos en la región Asia-Pacífico.
Hace poco, la Casa Blanca había anunciado la posible aplicación de un arancel del 20% a todos los productos filipinos, debido al déficit comercial. Sin embargo, esta medida fue reemplazada por el nuevo gravamen del 19%, en el marco del renovado acuerdo bilateral.













Yo entiendo que hay que proteger a los productores locales, pero ese porcentaje tan alto puede ser desproporcionado. ¿Dónde queda la diplomacia económica?
Esto es pura guerra comercial disfrazada de política económica. Al final, los consumidores estadounidenses son los que van a pagar más por esos productos.
Filipinas e Indonesia han sido aliados estratégicos de EE.UU. en muchos temas. Este tipo de decisiones puede dañar relaciones que han tardado décadas en construirse.
suena a que Indonesia y Filipinas se arrodillaron a cambio de unos dólares
lo quieren todo sin pagar peaje y encima que le den los minerales en bandeja
eso no es comercio justo eso es presión con saco y corbata