El Departamento de Estado instó a los ciudadanos estadounidenses a “abandonar inmediatamente” más de una decena de países mediante vuelos comerciales, ante los “graves riesgos de seguridad” derivados de la expansión del conflicto armado en Oriente Medio.
La advertencia incluye a Baréin, Egipto, Irán, Irak, Israel, Cisjordania y Gaza, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Catar, Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.
El secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que la operación militar busca neutralizar amenazas del Gobierno iraní.
Israel y Estados Unidos lanzaron la madrugada del sábado un ataque conjunto contra Irán con el objetivo declarado de “eliminar las amenazas” del régimen persa.
Los bombardeos dejaron como saldo la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, así como de al menos cuatro altos mandos militares.
En respuesta, Irán lanzó varias oleadas de misiles balísticos contra Israel y contra bases estadounidenses ubicadas en países de la región.
Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó que la operación estaba prevista inicialmente para durar entre cuatro y cinco semanas, aunque advirtió que Estados Unidos tiene “capacidad para ir mucho más allá” y que “prevalecerá muy fácilmente”, asegurando además que el país estaba “casi bajo la amenaza” de Irán.














Si están pidiendo salir ya, es porque el riesgo es real.
Eso demuestra que la tensión está fuera de lo normal.
Cuando el Departamento de Estado habla así, la cosa es seria.