La salida del gobernante cubano Miguel Díaz-Canel se ha convertido en uno de los puntos centrales de las conversaciones entre Estados Unidos y el Gobierno de Cuba sobre el futuro político y económico de la isla.
Según fuentes citadas por The New York Times, la administración del presidente Donald Trump habría dejado claro que no habrá acuerdo mientras Díaz-Canel permanezca en el poder. No obstante, por ahora Washington no exige el fin del sistema comunista ni acciones directas contra la familia Castro, que mantiene gran parte del control político y económico del país.
La estrategia estadounidense busca forzar un cambio en la cúpula del poder en Cuba como paso previo a posibles reformas económicas. Funcionarios en Washington consideran que la salida de Díaz-Canel podría abrir la puerta a transformaciones que, bajo su liderazgo, resultan poco probables.
Por su parte, autoridades en La Habana reconocen el desgaste político del mandatario, pero exploran un relevo que no parezca una concesión directa a la presión de Estados Unidos.
Las conversaciones se producen en medio de una profunda crisis económica y energética en la isla, agravada por las sanciones estadounidenses y la escasez de combustible, lo que ha provocado apagones y un deterioro de las condiciones de vida.
A pesar de la figura pública de Díaz-Canel, analistas señalan que el poder real en Cuba sigue concentrado en la familia Castro y en el conglomerado militar GAESA, que controla sectores clave como el turismo y el comercio. Mientras tanto, Washington también ha planteado demandas como mayor apertura económica y la liberación de presos políticos como parte de un eventual acercamiento entre ambos países.















El gobierno cubano ha reconocido que mantiene conversaciones con Washington pero insiste en que cualquier diálogo debe basarse en el respeto absoluto a su soberanía y sistema político
Estados Unidos considera que Díaz Canel es un líder de línea dura que bloquea las reformas estructurales necesarias para que la inversión extranjera fluya hacia la economía cubana
La administración de Donald Trump ha condicionado cualquier acuerdo económico con Cuba a que Miguel Díaz Canel abandone la presidencia de la isla según revelaron fuentes diplomáticas a The New York Times