Un funcionario estadounidense declaró que la administración Biden está presionando a las autoridades mexicanas para que dediquen suficientes recursos para ayudar a detener el flujo fentanilo en los Estados Unidos.
El secretario de Estado adjunto para Asuntos Internacionales de Estupefacientes y Aplicación de la Ley, Todd Robinson, declaró ante una subcomisión del Senado que Estados Unidos sigue dialogando con el gobierno mexicano “para convencerle de que necesita dedicar más recursos” a la lucha contra el contrabando del mortal opioide.
La administración del presidente Joe Biden ha estado buscando una mayor cooperación tanto de México como de China para frenar el flujo de fentanilo y sus precursores químicos, que han alimentado un fuerte aumento de las muertes por sobredosis en Estados Unidos.
“Para ser honesto, el reto que tenemos con México es su falta de voluntad para poner … recursos suficientes en la lucha, y estamos presionando para que lo hagan”, dijo Robinson cuando se le preguntó si México estaba mostrando suficiente voluntad política para hacer frente a la crisis del fentanilo.
Alicia Bárcena, ministra mexicana de Asuntos Exteriores, declaró el 10 de agosto que México estaba desarrollando un sistema de seguimiento digital de los precursores químicos del fentanilo, que incluye métodos para detectar estas sustancias en los puertos y pasos fronterizos mexicanos.
México se ha comprometido a tomar medidas enérgicas contra los precursores que entran en el país, donde se utilizan para producir fentanilo, que a menudo se introduce de contrabando en Estados Unidos.









La adicción al fentanilo es una epidemia que requiere una respuesta inmediata.
La vida de las personas está en riesgo.
La comunidad internacional debe seguir presionando para resolver este problema.
Es fundamental que México cumpla con sus compromisos para frenar el flujo de fentanilo.
La seguridad de ambos países está en juego.
La transparencia y la cooperación son clave en esta lucha.
México debe tomar medidas concretas para detener el contrabando de fentanilo.
La falta de recursos no puede ser una excusa para no abordar esta crisis.
Estados Unidos y México deben trabajar juntos para cerrar las brechas en la lucha contra el fentanilo.
La crisis del fentanilo es una amenaza para la salud pública en ambos lados de la frontera.
El gobierno de México debe asumir una mayor responsabilidad en la lucha contra el fentanilo.
La coordinación entre ambos países es esencial para combatir este problema.
La adicción al fentanilo es devastadora y afecta a muchas vidas en Estados Unidos.
La producción de fentanilo en México es un problema que requiere atención urgente.
México debe tomar medidas firmes contra los precursores químicos que ingresan al país.
La detección de sustancias en puertos y pasos fronterizos es un paso importante para combatir el tráfico de fentanilo.
Es alentador ver que México está desarrollando un sistema de seguimiento de precursores químicos del fentanilo.
La crisis del fentanilo no se resolverá sin un esfuerzo conjunto de ambos países.
La falta de voluntad de México para asignar recursos adecuados es preocupante.
El aumento de las muertes por sobredosis en Estados Unidos es alarmante y requiere una acción inmediata.