Estados Unidos ha impuesto nuevos aranceles a las importaciones de lingotes de oro de un kilo, una medida que podría generar turbulencias en el comercio global del metal precioso y afectar directamente a Suiza, el mayor centro mundial de refinado de oro.
Según documentos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP), a los que accedió el Financial Times, ahora los lingotes de oro de un kilo y de 100 onzas —los más comunes en el mercado Comex de Nueva York— serán gravados tras ser reclasificados bajo un nuevo código arancelario.
Esta decisión afectará de lleno a las exportaciones suizas, ya que estos lingotes representan la mayoría de los envíos de oro desde Suiza a EE.UU., uno de los principales productos que Berna exporta al país norteamericano. Solo en el último año, Suiza envió 61.500 millones de dólares en oro, que ahora enfrentarán hasta 24.000 millones de dólares en nuevos impuestos, debido a una tarifa arancelaria del 39 %.
Christoph Wild, presidente de la Asociación Suiza de Fabricantes y Comerciantes de Metales Preciosos, calificó la medida como «otro golpe» a los lazos comerciales entre ambos países, advirtiendo que podría dificultar el abastecimiento de oro para satisfacer la demanda estadounidense.
La medida llega tras una etapa de tensiones económicas entre ambos países, avivadas por las políticas comerciales del expresidente Donald Trump. A principios de año, muchos operadores se adelantaron al llamado «Día de la Liberación Arancelaria», acumulando reservas récord en Comex y provocando escasez temporal en Londres.
Pese a exenciones previas que parecían excluir ciertos tipos de lingotes, la ambigüedad en la clasificación arancelaria ha generado confusión. Algunas refinerías suizas afirmaron haber suspendido temporalmente los envíos a EE.UU. debido a la incertidumbre legal.
El comercio internacional de oro sigue una ruta triangular tradicional: lingotes de gran tamaño viajan entre Londres y Nueva York, pasando por Suiza, donde se refunden a formatos compatibles con cada mercado. En Londres predominan las barras de 400 onzas troy (del tamaño de un ladrillo), mientras que en EE.UU. se prefieren las de un kilo (del tamaño de un smartphone).
El precio del oro, por su parte, ha alcanzado niveles récord en 2025, superando los 3.500 dólares por onza, impulsado por temores inflacionarios, alta deuda pública y la debilidad del dólar.











Eso está duro porque Suiza es el mayor exportador y si le ponen esos impuestos puede parar mucho comercio
Bueno al menos EE UU protege su mercado pero eso puede afectar la economía global y hasta aquí nos puede llegar
Ay mi madre esto puede poner el oro más caro y eso se siente hasta aquí en RD