Estados Unidos seguirá deportando a inmigrantes haitianos de regreso a su país, dijo un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, en medio de un empeoramiento de la guerra entre pandillas que lo llevó un día antes a instar a sus propios ciudadanos a evacuar.
“Continúan las expulsiones de ciudadanos haitianos encontrados en nuestra frontera sur y la repatriación de ciudadanos haitianos encontrados en el mar”, dijo el portavoz, señalando que la administración Biden había ampliado los procesos de libertad condicional para los migrantes haitianos.
«Aquellos que sean interceptados en el mar están sujetos a repatriación inmediata, y aquellos que se encuentren en Estados Unidos sin una base legal para permanecer están sujetos a expulsión», dijeron.
Las Naciones Unidas y un grupo de derechos humanos han pedido a Estados Unidos y otros países que pongan fin a esta práctica.
Las autoridades fronterizas estadounidenses encontraron a más de 125.000 haitianos entre octubre y julio pasados, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.
A primera hora del jueves, un vuelo que transportaba a 66 inmigrantes haitianos aterrizó en el Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture de la capital, Puerto Príncipe, según un documento de Seguridad Nacional.
Esa misma mañana, un pequeño grupo, entre ellos personas que llegaron en automóviles de la misión diplomática estadounidense, se reunió en una pista del mismo aeropuerto para abordar un avión Boeing 767 operado por la aerolínea chárter estadounidense Omni Air International con destino a EE.UU.









La cooperación internacional es esencial para abordar la crisis en Haití y encontrar soluciones a largo plazo para los migrantes.
La situación en Haití es extremadamente delicada, y las deportaciones pueden empeorarla.
Estados Unidos debería considerar alternativas más humanitarias para lidiar con la crisis migratoria haitiana.
La repatriación inmediata podría poner en peligro la vida de los deportados en un momento de crisis en Haití.
Aprecio que se estén tomando medidas para abordar esta situación, pero aún hay mucho trabajo por hacer.
La crisis en Haití requiere una respuesta internacional coordinada y humanitaria.
La repatriación inmediata es una medida drástica que debería utilizarse con precaución.
La seguridad de quienes son deportados debe ser una prioridad absoluta.
La situación en Haití es precaria, y Estados Unidos debe considerar el impacto de sus acciones en la región.
Las deportaciones pueden tener graves consecuencias humanitarias. Se debe tener cuidado al tomar estas decisiones.
Es alentador ver que se está dando atención a este problema, pero la deportación sigue siendo una cuestión delicada.
La situación de los inmigrantes haitianos es un recordatorio de la necesidad de una reforma migratoria integral.
Deberíamos enfocarnos en abordar las causas subyacentes de la migración en lugar de deportar a personas desesperadas.
La repatriación inmediata es una decisión difícil pero, en algunos casos, podría ser necesaria.
Es positivo que se estén tomando medidas para permitir la libertad condicional de los migrantes haitianos en Estados Unidos.
La situación en Haití es desesperante, y deportar a más personas podría empeorarla.
Estados Unidos debería colaborar con otros países para encontrar soluciones más humanitarias para los haitianos.
La seguridad de los inmigrantes deportados debe ser una preocupación primordial.
Aterrizar un vuelo con inmigrantes haitianos en Puerto Príncipe es una medida drástica en medio de la crisis en Haití.
Es sorprendente que se hayan encontrado más de 125,000 haitianos en la frontera en tan poco tiempo.