Madrid – El Tribunal Supremo ha decidido llevar a juicio a Álvaro García Ortiz, fiscal general del Estado, por su supuesta implicación en la filtración de un documento confidencial vinculado a Alberto González Amador, empresario y pareja de Isabel Díaz Ayuso, una de las figuras más influyentes del Partido Popular (PP).
La investigación contra García Ortiz se inició en octubre de 2024, a raíz de una denuncia presentada por el propio Amador. Este último está bajo escrutinio por presunto fraude fiscal y, según medios locales, habría estado negociando un posible acuerdo con la fiscalía para evitar el juicio admitiendo su culpabilidad.
Los detalles de esa supuesta negociación habrían sido filtrados a la prensa, generando fuertes tensiones políticas. Desde el Partido Popular acusan al entorno del gobierno de Pedro Sánchez de usar esta información para dañar políticamente a Ayuso.
El Supremo rechazó este martes un recurso presentado por García Ortiz para evitar sentarse en el banquillo. La Sala de Apelación consideró que hay indicios suficientes de un posible delito de revelación de secretos.
Designado como fiscal general en 2022 por el gobierno de Sánchez, García Ortiz ha negado cualquier participación directa o indirecta en la filtración.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, volvió a exigir su renuncia: “Quien va a juicio no puede seguir persiguiendo delitos. El fiscal general debe dimitir ya”.
Este nuevo capítulo complica aún más el panorama político para el Ejecutivo socialista, que ya enfrenta investigaciones sobre varios funcionarios y excolaboradores.










Ayuso tiene tanto peso que cualquier cosa que toque prende fuego
Si el fiscal fue quien filtró, está más político que jurídico el lío
Eso parece más un chisme de poder que un caso legal