República Dominicana.- El presidente Luis Abinader volvió a hacer lo que mejor le sale: prometer millones en obras públicas. Esta vez anunció que su Gobierno destinará RD$4,000 millones para la construcción de aceras y contenes en todo el país. Pero la pregunta que muchos se hacen es: ¿será diferente a la vez anterior, cuando también se prometieron miles de millones y muchas de esas obras nunca se terminaron?
Porque, aunque ahora habla de planificación, eficiencia y seguimiento, el propio Abinader reconoció que en su primera gestión —entre 2020 y 2024— las alcaldías no supieron ejecutar correctamente los RD$3,200 millones que ya se habían asignado para ese mismo fin. ¿Y entonces? ¿Qué pasó con todo ese dinero?
“Hubo inexperiencia”, dijo el presidente, como si eso fuera suficiente para explicar por qué muchas obras quedaron a medias o se retrasaron indefinidamente. Pero nadie ha dicho si se fiscalizó, si se recuperó dinero mal gastado o si se tomaron medidas con los responsables.
¿Más millones para qué?
Ahora, el Gobierno vuelve a repartir fondos, pero sin rendir cuentas claras de lo que se hizo con la inversión anterior. Y peor aún: en medio de un país con déficit fiscal declarado, donde faltan recursos para salud, educación y seguridad, el Ejecutivo vuelve a poner millones sobre la mesa para proyectos que ya fracasaron una vez.
¿Será este otro capítulo de la eterna novela de las obras que se anuncian con bombo y platillo, pero nunca se terminan?
Con tantos anuncios acumulados, ¿cuáles obras se completaron realmente? ¿Dónde están los listados de municipios beneficiados, los contratos, las supervisiones, las auditorías?
En este punto, el país tiene todo el derecho a preguntarse: ¿vamos a repetir la historia? Porque si la ineficiencia del pasado no se corrigió, entonces es muy probable que ya sepamos cómo va a terminar esta película.













Uno no vive de anuncios ni de inauguraciones ficticias. La gente quiere soluciones reales, no ruedas de prensa vacías.
Este gobierno se pasa en promesas y discursos, pero en los barrios seguimos con las calles llenas de hoyos y los hospitales sin insumos. Mucho bla bla y nada de acción.
Cada vez que prendo el televisor, es el presidente hablando de ‘logros’, pero en mi comunidad seguimos esperando la escuela que prometieron hace tres años.
Este es el gobierno del PowerPoint. Todo está bonito en sus presentaciones, pero cuando sales a la calle, es otra historia.
Y las calles llenas de hoyos aceras inservibles y cuando hechan un asfalto es tapando hoyos que a las dos semanas aparece igual o peor, nada hacen bien
Se hacen aceras y contenes tan mal hechos que con un aguacero desaparecen
No construye y si hace algo no sirve
Aquí las obras se anuncian con fanfarria y se olvidan con silencio
El Gobierno que más promete en concreto… pero se quiebra en los hechos
Obras Públicas: donde la pala se usa más para posar en fotos que para construir
Si las promesas fueran asfalto, ya estuviéramos llenos de autopistas hasta la luna
Parece que la maquinaria está más tiempo guardada que trabajand
En Obras Públicas son expertos en cortar cintas… aunque no haya nada construido detrás
Carreteras sin terminar, puentes que esperan… y un ministro que dice que todo va ‘viento en popa
Aquí las inauguraciones se hacen con Photoshop y cinta virtual
Con tanta obra anunciada y tan poca ejecutada, Obras Públicas debería llamarse Obras Fantasma
El Gobierno promete carreteras como si fueran panes… pero no entrega ni las migajas
Diablo Luis vete para Haití, ya estamos jodidos los dos. Así no Luis
Ha jodido el país, que deje la pinochada y consiga a alguien con experiencia que los ayude
Entre promesas y deudas: el PRM anuncia como si el pueblo no recordara
¿Aceras o humo? Abinader lanza millones mientras faltan camas en hospitales