República Dominicana.- En un país donde los hospitales carecen de gasas y los niños toman clases en butacas rotas, la Digesett ha encontrado la solución al caos del tránsito: comprar pitos a precio de oro. No cualquier pito, ojo. Se trata de casi tres mil ejemplares que, juntos, suman más de 5.6 millones de pesos.
El vocero de la institución jura que no es un gasto, sino una inversión en “calidad”. Y uno se pregunta: ¿cuánto más duradero puede ser un pito de acero inoxidable frente a uno plástico? ¿O es que los agentes ahora soplarán el himno en plena Kennedy y necesitan instrumentos de conservatorio?
El colmo es que el coronel explica que el precio incluye tres componentes: el pito, la cadena y el porta pito anaranjado con siglas plateadas. Una obra maestra de la ingeniería dominicana, parece. Porque al paso que vamos, no sorprendería que se justifique el costo alegando que el pito viene bendecido por el Papa o afinado en Do Mayor.
El problema no es el silbato en sí, sino el trasfondo: cómo el Estado sigue normalizando licitaciones infladas que, bajo el discurso de la “transparencia”, terminan convertidas en un carnaval de excusas. Se jura que el precio “no es definitivo”, pero la experiencia nos enseña que casi siempre termina siéndolo.
Si de verdad el tránsito se organiza con pitos de lujo, quizá el próximo paso sea dotar a los agentes de batutas de director de orquesta y, de paso, contratar a la Sinfónica Nacional para dirigir los tapones de la 27 de Febrero.
Mientras tanto, los ciudadanos seguimos varados en la misma esquina, viendo cómo el Estado encuentra creatividad infinita para gastar millones, pero una torpeza absoluta para resolver problemas básicos.















Mientras el pueblo suda en los carros varados, hay quienes se llenan los bolsillos a punta de soplidos.
Si esos pitos cuestan millones, seguro vienen con WiFi y GPS integrado, porque otra explicación no hay.
El problema no son los tapones, es la corrupción que sopla más fuerte que cualquier silbato.
¿Pitos de lujo? Entonces que los agentes también anden en alfombra roja en vez de las calles.
Con esos pitos tan caros, mínimo deberían soplar y que desaparezca el tapón en segundos.
Esto es un relajo. La Digesett no controla ni un semáforo y ahora creen que un pito de lujo va a resolver el desorden.
Ese dinero pudo arreglar aulas, pero prefirieron botarlo en cadenas y porta pitos. ¡Indignante!
El tránsito seguirá igual de caótico, pero los bolsillos de algunos quedarán bien organizados.
¿Pitos de oro es lo que necesitamos? El verdadero pito es el que nos están dando en la cara con tanta corrupción.
Con 5.6 millones en pitos, se pudieron comprar medicamentos para hospitales que no tienen ni gasas. ¡Esto es un abuso!
eso refleja que el gobierno no tiene prioridades claras y solo piensa en aparentar
en vez de resolver tapones y transporte público creen que con silbatos caros se arregla todo
cada compra pública es un festival de excusas y el pueblo pagando impuestos sin ver resultados
los agentes con pitos de oro y la gente sin luz ni agua esa es la realidad
parece que la creatividad del gobierno solo funciona para buscar en qué botar los cuartos
con tanto dinero malgastado da rabia ver a los niños estudiando en butacas rotas
eso parece más una burla que una inversión porque el tránsito seguirá igual de caótico
uno no entiende como en un país con tantas necesidades se prioriza comprar pitos de lujo
cada vez se inventan un cuento para justificar licitaciones infladas y el pueblo que se fastidie
eso es un relajo como gastan millones en pitos mientras en los hospitales no hay ni una gasa