República Dominicana. – El Gobierno salió a defender con cifras y comunicados lo que, según médicos y pacientes, es una de las peores crisis de los últimos años. Mientras se asegura que el programa de Medicamentos de Alto Costo está más fuerte que nunca, voces de especialistas, pacientes y hasta de la oposición insisten en que la realidad es muy distinta: la gente se está muriendo esperando sus tratamientos.
El doctor Carlos Sánchez, director de Acceso a Medicamentos de Alto Costo, proclamó que desde el 2020 la cobertura se triplicó. De acuerdo con él, el presupuesto pasó de 2,786 millones de pesos a más de 7,313 millones en 2025, y los beneficiarios crecieron de 2,500 a 7,400. Para el funcionario, las denuncias de crisis en la entrega de medicamentos no son más que “intenciones políticas y desinformación”.
Pero la oncóloga Ángela Margarita Cabreja Espinal desmontó el discurso con la crudeza de quien enfrenta la realidad en carne propia: “Hay una crisis nunca antes vista. Los pacientes no reciben a tiempo los medicamentos, y la gente se está muriendo sin medicinas”. La especialista aclaró que no se trata solo de enfermos de cáncer, sino de múltiples patologías que dependen de esos fármacos.
La contradicción es brutal. El Gobierno presume de números, pero médicos y pacientes reclaman por falta de medicamentos. ¿Quién dice la verdad? Cabreja lanzó una pista: no es un problema de recursos, es de administración. Y recordó que, tras el escándalo de presunto fraude en SeNaSa, quedó en evidencia que “hay muchísimo dinero, lo que pasa es que está mal manejado”.
A esta tormenta se sumó el expresidente Danilo Medina, quien en Hato Mayor denunció el “abandono” de los servicios básicos bajo la gestión del PRM. Señaló que programas emblemáticos como Medicamentos de Alto Costo, el 911 y hasta el sistema eléctrico han retrocedido, golpeando de lleno a las familias más pobres. “Ese programa fue creado para proteger a las familias con un miembro enfermo de gravedad. No puede ser que lo estén dejando morir, y menos un gobierno que ha manejado más recursos que cualquier otro en la historia del país”, criticó el líder del PLD.
Al final, el contraste no puede ser más evidente: mientras las autoridades venden logros con cifras millonarias, los pacientes siguen esperando sus medicinas, los médicos denuncian una crisis de vida o muerte, y la oposición advierte que se está desmontando uno de los pocos programas que representaban un verdadero alivio para las familias más vulnerables.
Porque la pregunta incómoda sigue en el aire: ¿de qué sirven miles de millones en presupuesto si los enfermos siguen muriendo por falta de medicamentos?















El dinero está, lo que falta es gestión y voluntad real para que los medicamentos lleguen a tiempo.
Los médicos dicen una cosa, el Gobierno otra… pero al final la realidad la sufren los pacientes.
Si el programa existe para salvar vidas, no debería fallar nunca, porque cada retraso cuesta demasiado.
Da pena escuchar que pacientes se mueren esperando un medicamento, mientras el Gobierno presume de cifras.
No es un problema de dinero, es de mala administración y de gente que no tiene sensibilidad con los enfermos.
Al final, la pregunta clave: ¿quién dice la verdad?
El tema se volvió político, pero la salud no espera.
Crisis de administración suena más feo que crisis de dinero.
Si hay más presupuesto, ¿por qué hay tanta queja?
Los pacientes no viven de discursos, viven de tratamientos.
La oposición aprovechó y metió su fuetazo.
La doctora lo dijo claro: no es recurso, es mal manejo.
Mucho número bonito, pero la realidad es otra.
El Gobierno habla de millones, pero la gente habla de muerte.
¿De qué vale el dinero si la medicina no llega?