El Gobierno de España decidió cesar a su embajadora en Israel, Ana María Sálomon Pérez, en una medida adoptada en medio de un escenario de tensiones diplomáticas y del contexto internacional marcado por la guerra relacionada con Irán.
Tras la decisión, la representación española en Israel quedará temporalmente a cargo de una encargada de negocios, lo que supone un nivel diplomático equivalente al que mantiene actualmente la embajada israelí en Madrid.
La destitución fue aprobada a propuesta del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y formalizada mediante su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Sálomon ocupaba el cargo desde 2021, pero había sido llamada a consultas por el Ejecutivo español el 9 de septiembre pasado, en el marco de la crisis diplomática con Israel relacionada con las posiciones del gobierno español respecto al conflicto en Gaza. Desde entonces no había regresado a su puesto.
Desde ese momento, la embajada española en Israel ha estado dirigida por una encargada de negocios, situación que continuará por el momento.
La medida también se interpreta como un gesto de reciprocidad diplomática. En mayo de 2024, el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu retiró a su embajadora en España, Rodica Radian-Gordon, después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunciara la intención de reconocer al Estado de Palestina.
Fuentes diplomáticas señalaron que mantener a la embajadora llamada a consultas durante varios meses sin ejercer sus funciones hacía necesario adoptar una decisión sobre su situación profesional, ya que prolongar indefinidamente ese estatus no siempre resulta viable en el ámbito diplomático.














El detonante de aquella llamada fue la prohibición de Israel a dos ministras españolas (Yolanda Díaz y Sira Rego) de entrar a su territorio.
Sálomon Pérez no estaba en Israel desde septiembre de 2025, cuando fue llamada a consultas «sine die» por el ministro Albares tras un fuerte choque con Netanyahu.
El cese se hizo oficial mediante un Real Decreto firmado por el Rey Felipe VI, publicado hoy en el BOE, agradeciendo los «servicios prestados» a la embajadora.