Por lo visto la mayoría del nuevo gabinete haitiano de una forma u otra se ha mantenido enganchado en los gobiernos y ha sido muy difícil darle oportunidad a nuevas caras que presenten perspectivas diferentes que puedan llevar cambios sustanciales a Haití. Se requieren verdaderos cambios en dicho gabinete, tienen décadas con los mismos actores que no han sido capaces de dar luz para que esa nación pueda avanzar. Veamos:
Alfred Metellus, designado ministro de Economía y Finanzas. Fue secretario de Estado de Economía durante el gobierno de Michel Martelly y Laurent Lamothe, aunque fue removido de su cargo en 2014 tras escándalos relacionados con la gestión de subsidios petroleros y los fondos de PetroCaribe, ha tenido la habilidad de mantenerse a flote en los turbios movimientos haitianos. Este también ha trabajado como consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y representó a Haití en su Consejo de Administración.

Marie Ketleen Florestal, nombrada ministra de Planificación y Cooperación Exterior, es economista y especialista en asuntos internacionales. Cuenta con una larga carrera en organizaciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Además, ha trabajado en la administración pública haitiana por cierto tiempo.

Vernet Joseph, quien asume como ministro de Agricultura, liderará esta cartera en un contexto de crisis alimentaria recurrente en Haití. Su gestión deberá enfrentar los efectos combinados de la violencia, el cambio climático y la falta de recursos, aspectos que afectan directamente la seguridad alimentaria del país.

Raphaël Hosty, designado ministro de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones (MTPTC), aporta experiencia como especialista técnico en operaciones y gestión de redes de agua potable y saneamiento, adquirida durante su trabajo en la Dirección Nacional de Agua Potable y Saneamiento (DINEPA) desde julio de 2023.

James Monazard, nombrado ministro de Comercio e Industria, tiene más de una década de experiencia en la administración pública, donde ha desempeñado roles como jefe de departamento, subdirector y director general. Es experto en políticas comerciales, planificación de negociaciones estratégicas y gestión de proyectos a gran escala.

Augustin Antoine, designado ministro de Educación Nacional, es sociólogo y profesor universitario. Estudió en la Facultad de Etnología de la Universidad Estatal de Haití (UEH) y obtuvo un diploma avanzado en sociología en la Universidad Católica de Lovaina (UCL), Bélgica.

Todos han estado enganchados en el estado haitiano, hoy día los resultados están ahí delincuencia y extrema pobreza.









Mientras Haití se hunde más en la pobreza, la ayuda internacional llega, pero solo se queda en promesas vacías.
Es increíble que, después de tantos años, Haití siga en la misma situación.
El tema de la pobreza haitiana no es solo cuestión de dinero, también tiene que ver con cómo se ha manejado el país a nivel político y social por tanto tiempo.
Los haitianos tienen mucha resiliencia. Aunque la vida les da un golpe tras otro, siguen buscando maneras de salir adelante. Eso hay que admirarlo.
La educación en Haití es uno de los grandes problemas. Sin un sistema educativo sólido, es difícil que las generaciones salgan adelante.
Aquí, en Dominicana, muchas veces no entendemos bien la situación de Haití. La gente ve a los haitianos, pero no saben lo que pasan allá.
Haití tiene tantas riquezas culturales y naturales, pero entre la política, los desastres y la falta de apoyo, todo eso se pierde en la pobreza.
La pobreza en Haití siempre ha sido un tema complicado. Es una realidad que afecta profundamente a la gente, y se ve en todas partes: desde la falta de infraestructura hasta los bajos niveles educativos.
Haití necesita ministros con visión y compromiso, no con pasado oscuro
Haití lleva décadas sin un rumbo claro, y eso es responsabilidad de sus líderes
La comunidad internacional mira a Haití, pero no actúa con contundencia
Los recursos que llegan a Haití terminan en manos de pocos, nunca del pueblo
Haití merece un cambio real, pero no con los mismos actores en el poder
La crisis alimentaria en Haití no se resuelve con discursos bonitos
En Haití, los funcionarios se reciclan como si fueran indispensables
Alfred Metellus es un sobreviviente político en un sistema lleno de escándalos
Si no se cambia el gabinete haitiano, el país no verá mejoras significativas
Los mismos funcionarios que fallaron siguen siendo los que toman decisiones
Parece que en Haití las caras nuevas no encuentran espacio para entrar al sistema
El problema de Haití no es solo económico, es también un tema de liderazgo estancado