La ex primera dama de Corea del Sur, Kim Keon-hee, esposa del destituido presidente Yoon Suk Yeol, fue condenada este miércoles a 20 meses de prisión tras ser hallada culpable de corrupción, al aceptar regalos de lujo a cambio de presuntos favores empresariales.
La sentencia fue dictada por el Tribunal del Distrito Central de Seúl, que determinó que Kim recibió obsequios de alto valor —entre ellos un collar de diamantes de la firma Graff y un bolso Chanel— entregados por representantes vinculados a la Iglesia de la Unificación, con el objetivo de obtener influencias favorables en el ámbito empresarial.
El fallo se produce en un contexto de profunda crisis política en Corea del Sur, marcada por los múltiples escándalos que han rodeado a la pareja presidencial. El exmandatario Yoon Suk Yeol enfrenta cargos por rebelión, derivados del fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024, un delito que podría conllevar cadena perpetua o incluso la pena de muerte.
Aunque Kim no participó directamente en los hechos relacionados con la ley marcial, su condena ha generado un intenso debate público. Sectores opositores consideran que la pena impuesta resulta insuficiente frente a la gravedad del delito, mientras que su defensa insiste en que no se probó la ejecución de actos ilegales concretos a cambio de los regalos recibidos.
Desde la destitución de Yoon Suk Yeol, el futuro de la ex pareja presidencial ha permanecido incierto, con ambos permaneciendo detenidos por separado en medio de investigaciones judiciales que continúan sacudiendo al país.














En Corea del Sur la justicia sí camina aunque duela
Da pena ver cómo el poder se mezcla con corrupción
Eso manda un mensaje claro de que nadie está por encima de la ley